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No recomendado para menores de 16 años Teleobjetivo - Tu ocio es mi pesadilla - ver ahora
Transcripción completa

Cuando cae la noche, hay quienes no pueden descansar.

Son aquellos que tienen locales de ocio debajo de sus viviendas.

Al cerrar las discotecas, los jóvenes bajo

los efectos del alcohol, se descontrolan, totalmente.

Como estamos grabando,

si no queréis salir, no vengáis a la cámara.

¿Te puedes separar un poco?

¿Perdona?

Las despedidas de soltero son a plena luz del día.

En Logroño, los habitantes

de la calle Laurel ya no aguantan más.

Con el culo al aire, con el rabo fuera,

gente metiéndose rayas a las tres de la tarde,

tirando bengalas, botes de humo.

Tras la fiesta, se alojan en chalets como este

donde continúan con la juerga.

Cristo, ¿cuánta gente puede llegar a estar aquí dentro?

Tranquilamente, como todos se quedan a dormir,

pues, 26 personas.

"Teleobjetivo" ha sido testigo de enfrentamientos

entre vecinos y el dueño de estas casas.

Es un terror ir a mi casa. Será terror para ti.

Aquí tienes 30-40 borrachos drogados, borrachos y de fiesta.

Ni un puto día he podido estar... Porque no has querido.

No, porque al lado había 20 tíos y allí 15 tíos.

Cuando quieras. Acompañamos a la policía nacional.

Que patrulla de madrugada para evitar conflictos.

Este chico, ¿qué llevaba encima, qué encontrasteis?

Puede ser cocaína o speed.

O para resolverlos.

Procedemos a tu detención por un presunto

delito de violencia de género.

Velan porque la diversión no se desmadre.

Y para que la noche no acabe en desgracia.

Estoy de fiesta.

Hoy, en "Teleobjetivo", ponemos el foco

sobre el ocio de algunos

que se convierte en la pesadilla de otros.

El ocio nocturno en el centro de las ciudades

se ha convertido en una pesadilla para muchos vecinos.

(GRITAN)

La calle Laurel, en Logroño, es un buen ejemplo.

En sus escasos 180 metros, más de 60 bares

abarrotan sus aceras.

(CANTAN) Oe, oe, oe.

Ruido, bengalas, cánticos, el turismo de borrachera

se ha hecho con la zona.

Las despedidas de soltero son un serio problema.

Tanto que el ayuntamiento

prohibió las charangas a pie de calle.

Llevan años protestando los vecinos del centro histórico

de Logroño, calles como esta soportan todos los fines

de semana, sea la temporada que sea,

ruido, despedidas de soltero y de soltera

y gente que quiere divertirse, ¿dónde está el límite

entre el ocio de unos y el derecho al descanso de otros?

Escenas subidas de tono a plena luz del día.

Despedidas de soltero y solteras mezcladas con vecinos y menores.

Vivir aquí se ha convertido en toda una aventura.

Quien sabe bien lo que es vivir en el centro de Logroño

los fines de semana, es Raquel, nos espera.

¿Sí? Raquel, soy Gema.

Hola, te abro.

Hola, Raquel, ¿qué tal? Bien, ¿y tú?

Bien, bien. Pasa; guapo, ven, mira.

¿Tienes un perro? Sí, se llama Tapón.

Tapón. Es el presidente de la calle.

¿Cómo lleva Tapón los ruidos? Fatal.

Estos últimos años se ha convertido

en un pequeño infierno vivir aquí.

¿Por qué?

Tenemos el problema de las despedidas,

gente con el culo al aire, el rabo fuera,

metiéndose rayas a las tres de la tarde.

Tirando bengalas, botes de humo.

A ver qué ruido se oye cuando abres.

(Griterío)

Imagínate esto multiplicado por cien personas abajo.

Porque es el argumento que os dan, cuando llamáis

para protestar de la situación que tenéis que vivir.

Sí, te dicen: "Ya sabes dónde vives".

Digo: "Claro, lo sé desde hace

20 años, sé que no tengo un parque".

La calle Laurel era, y digo era porque no tiene

nada que ver lo que era a lo que es ahora

de pinchos, de tapas...

¿Qué pasa?, el ayuntamiento no cumple la normativa

de horarios de cierre. ¿Qué normativa hay?

Pues, tenemos normativa de ordenanza, de convivencia.

Lo tienes en los papeles.

Tener, tengo todo, papel hay mucho,

lo que me hace falta, bueno, hay mucho y malo,

es decir, hay normativas

muy buenas que se debieran cumplir y no se cumplen

y hay ordenanzas como esta, la municipal y la convivencia.

Gritar, cantar o vociferar en la calle siempre que cause

molestia a los vecinos.

Se entenderá que causa molestia a los vecinos

cuando así lo constate la autoridad pública correspondiente.

Es decir, que por mucho que llame a la policía y me queje,

mira, me están dando por culo en la calle porque están

100 tíos haciendo el gilipollas,

entonces yo leo esto y qué tengo que ver,

que la autoridad pública correspondiente,

el policía local que viene, me fiaré de que ellos

consideran que a mí me molesta.

Son las 4 de la tarde y chica, yo...

¿Y a qué hora para esto?, son las 4, se irán ya.

No, porque como hay bares que no cierran al mediodía,

pues, sirven copas y hacen de la calle Laurel

el tirón de la borrachera.

Mira, tengo un vídeo grabado de unos chicos ahí

tirando unas bengalas de humo

que encima, uno se da una hostia que casi se abre la cabeza.

(Gritos y cantos)

Estos bares, concretamente, tienen licencia de cierre

de 2 a 2 y media de la mañana.

Unos bares que se han multiplicado desde la aprobación de una ley

que elimina la distancia mínima entre locales.

Un portal, un bar, otro portal, otro bar,

otro portal, otro bar,

en 25 metros.

El centro de Logroño está declarado zona saturada,

pero, se siguen dando licencias.

Dejamos el centro de Logroño

al que volveremos cuando caiga la noche.

Nos vamos a 7 km. de Logroño a una urbanización

donde encontramos otra de las consecuencias

de las despedidas de soltero,

el alojamiento.

Allí los vecinos están en pie de guerra

por el problema generado por el alquiler de tres casas

donde se da cama a grupos

de hasta 22 personas.

Cristo es la persona que alquila estos chalets

a grupos de jóvenes que vienen de despedida de soltero.

Cristo. Buenas tardes.

¿Qué tal? Encantado.

Gema, de "Teleobjetivo".

Encantado de conoceros. Oye, qué de coches.

Sí, un grupo que se ha venido a pasar el fin de semana.

¿Cuántas despedidas de soltero puedes llegar a tener en un mes?

¿En un mes?, pues he llegado a tener,

pues son tres casas por cuatro fines de semana,

doce despedidas.

Doce despedidas. Sí.

Normal. Oigo la música.

Vamos para allá con ellos.

Hola, chicos, muy buenas.

¿Qué tal lo estáis pasando? (TODOS) Muy bien.

Aquí tenemos un grupo de despedida que se ha cogido y se han venido,

ahora, están jugando una partida de mus

y ya veis, han hecho una barbacoa y aquí jugando, tranquilamente,

y a coger y a divertirse y a pasarlo bien.

En esta casa hay, ahora mismo doce personas.

¿Y quién sabe qué haréis ahora?

Calle Laurel y, tranquilamente,

no caben en la misma frase.

Doce personas y las veo muy tranquilas.

No pasa nada. De eso se trata

en esta urbanización, ¿cómo se llevan con los vecinos?

Nunca hubo ningún problema. Nunca hubo problemas.

Nunca han intervenido las fuerzas de seguridad del estado,

hablamos aquí de Guardia Civil.

Por Dios. Para eso siempre se está vigilando.

¿Lo vemos? Vamos.

¿Qué te ha parecido? Me ha parecido muy bien,

unos chicos muy majos y muy formales.

Los vecinos tienen que estar encantados.

Bueno, yo ya me encargo, directamente, de darles el contrato

y las cláusulas y así se comporten, formalmente.

¿Qué dice el contrato? Sobre todo, respetar

lo que son las zonas comunes y respetar el descanso

de los vecinos, es lo más importante.

Loa chalets no son simples casas para dormir.

Están equipados para montar fiestas a lo grande.

Bueno, ya ves es una casa normal y corriente.

Sí, ¿cuánto mide una casa?

200... Esta tiene 260 metros.

¿Cuántas habitaciones? 5 dormitorios con 3 baños.

Cada uno de los baños independientes.

¿Arriba? Dos abajo y tres arriba.

Y aquí, cocina, veo. Sí, cocina.

Y salón discoteca. Salón discoteca, todo.

Nunca vi un chalet con una discoteca dentro.

Cristo, ¿cuánta gente puede llegar a estar aquí dentro?

Tranquilamente, como toda la gente

se queda a dormir, pues 26 personas.

Hasta 26 personas. 26 personas tiene de capacidad.

Entonces, lo importante es que el salón está insonorizado,

dispone de aire acondicionado

para que los inquilinos estén cómodos.

El equipo de sonido está limitado, electrónicamente.

Cristo, no me creo que en algún momento

no hayas tenido algún problema con algún grupo de despedida,

con los vecinos, porque la liaran.

No me lo creo. Los únicos que me han pasado,

además, no fueron un grupo de despedida, increíble,

me ha pasado con... vinieron lo que era

un grupo de amigos

y, efectivamente, estuvieron tomando bebidas

en la piscina y, directamente, los vecinos les dijeron

que, por favor, salieran.

Cristo parece muy convincente,

pero, este vídeo, al que tuvimos acceso,

contrasta con lo que nos cuenta.

(Música techno)

Este mismo salón ha sido escenario de fiestas por todo lo alto.

Cristo, lejos de controlar el volumen

y el aforo de su salón convertido en discoteca,

disfruta despreocupado de la fiesta junto al DJ.

Yo solo les digo: "Por la noche cerradlo".

No quiero que molesten, ellos lo saben.

Si no, les penalizaría con la fianza.

¿Con la fianza? La fianza la perderían.

Por un escándalo pierden la fianza.

Lo importante es que tú estés y estés controlando.

Ya. ¿Cómo te llevas con los vecinos?

Sin ningún problema, superbien. Sí, sí.

Esperamos a que se haga de noche.

Comprobamos que la relación con los vecinos

no es tan idílica como nos cuenta Cristo.

¿Qué es lo que está pasando? A ver.

Pues resulta que sí, que hay un propietario

de algunos chalés que alquila las casas para fiestas

de despedidas de solteros. Ajá.

¿Y? No hay ningún problema, ¿no? Sí, no.

Basta que llegan los inquilinos y empiezan a gritar, a algún...

a algún box, algún chivato, apartamento de dos coches,

borrachos, molestan... Ajá.

Canciones, música alta.

Y, de hecho, posiblemente, hay situaciones que haya

fines de semana que haya más gente alojada en esas casas

que en toda la urbanización. Tiene insonorizaba las ventanas.

-Sí, el chalé sí, ¿pero el jardín? -Las fiestas no van solo dentro.

Van también... la mitad... parte, la mitad dentro, mitad fuera.

Cuando se calientan ya las ventanas abiertas...

Se van a la piscina y se desnuda la gente.

¿A qué hora? Pues a las 12 de la mañana.

Es una piscina comunitaria. Claro, es para todos los vecinos.

Igual se meten cuatro, cinco u ocho de ellos

que van todos borrachos perdidos. Y alguno se desnuda en la piscina.

Si son 10-15 tíos que se conocen entre ellos,

no puedes hacer frente contra ellos.

¿Han intentado hablar con el propietario de los chalés,

con Cristo? Está pasando de todo, le da igual.

¿Cómo que le da igual todo?

A mí lo que me ha dicho es que se lleva muy bien

con todos los vecinos, que él duerme y vigila...

duerme cerca de los chalés. Lo empezó a hacer este año

Nuestra conversación con los vecinos se interrumpe.

Cristo llega en su coche. Es momento de comparar versiones.

¿Qué pasa? Todo fenomenal.

Vinimos a grabar la piscina y nos abordaron los vecinos.

Nosotros contigo no, ¿eh?

Que los tienes enfadados. Claro que lo ha habido, caballero.

¿Qué está pasando aquí? Me dijiste que no había problema.

Buenas no son nada. Buenas no son, serán para ti.

Que yo entiendo que los vecinos quieren que entren inquilinos

de larga temporada y son diferentes modas de...

modos de alquilar viviendas. -No, inquilinos que no molesten.

Perdona, yo las casas las tengo insonorizadas.

-Pero las fiestas son fuera. -Perdona, por eso mismo.

Por eso me quedo aquí vigilando.

A las cinco de la mañana, cuando tus inquilinos vuelven al chalé...

Estoy yo. -A gritos. Y estás tú y...

Espera, hay algo... Si tengo que gritar, les grito.

Gritar no, y estás con ellos y los animas: "¡Venga, al lío!".

Se oye desde mi casa, que parece que estás...

¡Un perro ahí, uh, hombre!

¿Ellos inventan que cuando llegan a las cinco de la mañana

hasta que entran en la casa insonorizada,

van sigilosamente y respetuosamente por la urbanización.

No es el caso. ¿Se lo inventan?

No, llevan razón, para eso estoy yo.

Para eso estoy yo e intervengo: "Chicos, controlaos,

que la gente está durmiendo". -Rompen la tranquilidad

de la urbanización, por la noche no se puede descansar.

Los fines de semana no se puede descansar.

Es un terror ir a mi casa, señor. -Será un terror para ti.

No, no, no, por su culpa, por su culpa.

Para mí y para mi mujer, que aquí tienes 20 ó 40 borrachos,

drogados, borrachos y de fiesta. Te aguanto a ti como mi vecino,

un fin de semana, el siguiente me aguantas a mí,

pero no cada fin de semana con cuadrillas de locos.

-Ni un puto día he podido... -Porque no has querido.

No, porque al lado había 20 tíos, al lado 20 tíos.

¿Qué quieres que te diga? Buena, buena convivencia no veo.

Yo solo digo que yo solo estoy haciendo lo que dice la ley,

actúo en consecuencia y respeto el descanso vecinal.

Es lo que hago. Tienes que respetar más

y velar más por su descanso, pues no lo consigues.

Intentaremos que se haga bien. Vamos a intentarlo.

Gracias a vosotros. A ti, a ti.

-Cada fin de semana. -Gracias. Muy amables.

"Cada fin de semana", dicen. Os dejo, nada más.

Bueno, Cristo, hala.

Tienes que vigilar. Hasta luego.

(TODOS) ¡Eh...!

Sin aparente solución al conflicto, volvemos a la calle Laurel.

Parece que la noche está muy animada.

¡Aúpa esa! (TODOS) ¡Bea, Bea, Bea, Bea!

(Vocerío) Mira, una despedida de soltera.

(CANTURREAN)

Vamos a buscar a la novia.

Estáis de despedida de soltera. ¿Desde qué hora estáis?

Llevamos desde ayer, o sea, desde ayer que no paramos.

Desde ayer. ¿Desde dónde venís? Desde Castellón.

¡Anda! ¿No hay sitio cerca de Castellón

para ir de despedida de soltera? No hay sitios como Logroño.

¿Y por qué? Hombre, porque la calle Laurel...

esto no se encuentra en todos los sitios.

(GRITAN)

(TODOS) ¡"Teleobjetivo", "Teleobjetivo"...!

Son las 11 de la noche, llevan casi desde ayer.

La tarde ha sido larga, la noche promete

y los vecinos de la calle Laurel

se deberían estar preparando para dormir.

Creo que no lo van a tener muy fácil, como ellos dicen.

(Bullicio)

(TODOS) ¡Eh, eh, eh!

-¡Trágalo, trágalo! ¡Venga, vamos!

(Vocerío)

El ambiente de la calle Laurel se ha degradado tanto que,

incluso, hay hosteleros que no atienden despedidas de solteros.

Fernando, ¿qué tal? ¿Qué hay?

¿Por qué no pueden entrar aquí las despedidas de soltero?

A ver, no es que no puedan entrar las despedidas de soltero,

es un problema de educación y de respeto:

que no se lleven copas, que no haya problemas

con el "me voy sin pagar",

que respeten a la gente, el entorno, a nosotros.

Yo tengo que defender a mi clientela y a nosotros.

Gracias. Suerte. Muy bien. Nada, a vosotros.

Dicen los vecinos del centro de Logroño

que las calles se han convertido en un botellón.

Son las tres de la mañana y hay gente por todas partes,

alcohol, ruido...

y los vecinos yo creo que no pueden dormir.

Oye, una preguntita, ¿qué hora es? ¿Tenéis hora?

Las tres menos diez. -Las tres menos diez.

Tres menos diez. En Canarias una hora menos.

¿Habéis pensado en algún momento en los vecinos?

¡Que le den por culo! No vivo aquí. ¡Anda!

El desenfreno nocturno no es exclusivo de la calle Laurel.

Los alrededores se han contagiado. ¡Aquí estoy de fiesta! ¿Qué pasa?

A pesar de la hora, subimos a casa de una vecina.

Bueno, el recibimiento son unos cristales aquí rotos,

un poquito de cerveza, un...

unos restos de bebida por aquí. Vamos a llamar a Cristina.

(LLAMA A LA PUERTA)

Cristina. Hola, ¿qué tal?

¿Estás descansada? Eh, poco.

Bueno, acostumbrados ya a pastillas y cosas así,

pues, bueno, conseguimos dormir. ¿Qué te pasa para tener

que tomar pastillas? La falta de educación de la gente,

no hay civismo. Ajá.

Vomitan, orinan, destruyen todo lo que pillan.

Los contenedores muchas veces han estado en el Ebro.

Es que hay que estar aquí.

Nos han puesto una discoteca móvil ahí fuera,

pagada por los bares y... ¿Hasta qué hora?

Pues hasta las cuatro que cierra el bar.

Luego, ya pues la gente, más abajo hay una discoteca,

y luego hasta las seis o así

O sea, yo he estado... estuvimos recogiendo firmas

para la Defensora del Pueblo.

La Defensora del Pueblo nos daba la razón,

pero aquí parece como que... es como... un vacío, no... o sea...

Un vacío legal. En este documento,

remitido al ayuntamiento, la Defensora del Pueblo

pide al consistorio, entre otras cosas,

hacer cumplir el horario, respetar las ordenanzas

y más presencia policial para lograrlo.

El derecho al descanso, que es fundamental,

también está por encima del derecho al ocio.

Y, no sé, no hacen nada, no hacen nada, absolutamente nada.

No solo eso, sino que amplían el horario a los bares.

Cristina, muchas gracias. A vosotros.

Suerte. Gracias.

Que puedas dormir. Muchas gracias.

Gracias y ánimo. Chao, hasta luego.

A juzgar por el ambiente que se vive bajo su balcón,

Cristina va a pasar una noche más en vela.

¡Se me casa! ¡A la salud de las vecinas, que viva, que viva!

¡Que viva...!

Para evitar que la noche acabe de forma trágica,

la presencia policial es indispensable.

(Bullicio)

Gritos a altas horas de la madrugada.

Discusiones y peleas.

Un centenar de personas a las puertas de este local

(Vocerío)

hace que las vidas de los vecinos de esta zona céntrica de Madrid

sea un infierno cada fin de semana.

Lo que era un famoso tablao flamenco

que no daba ningún problema,

(Aplausos)

(Griterío)

se ha convertido en esto.

(Música muy alta) Una discoteca.

(Vocerío)

Según los que la sufren aprovechan una licencia

de restaurante-espectáculo

para abrir hasta las 6 de la mañana.

(Gritos)

Queremos saber la versión de los vecinos.

Sí, suba.

Hola, Ignacio. Hola, Gema.

Muchas gracias por venir. Qué tal. Buenas noches.

¿Preparándonos para otra noche de no dormir?

Sí, de vigila, de no dormir.

Y sobre todo por los niños y la familia

que es un horror luego para ellos el día siguiente.

¿De dónde viene el problema? Pues el problema viene

desde hace aproximadamente hace un año y medio

cuando implantan en un local de aquí al lado,

que era un tablao flamenco, implantan una discoteca.

Una discoteca. Sí, una discoteca ilegal.

Per, Ignacio, se anuncian como restaurante.

Se anuncian como restaurante-espectáculo,

pero eso digamos es entre comillas una tapadera

para luego ejercer toda la actividad que ellos hacen.

Porque ha habido algún acta de la policía donde han dicho

que la actividad que ejercen

no es restaurante-espectáculo sino discoteca.

(Cánticos)

Esto les permite tener abierto

el local hasta las 5:30 de la madrugada.

Conseguimos que unas vecinas

nos permitan grabar desde su balcón.

(Gritos)

Estas vistas privilegiadas del local les supone pasar

en vela muchas noches como esta.

Son las 5 de la mañana y os tocan las palmas.

Si estás durmiendo...

Escucha, escucha.

Es la hora en la que los jóvenes

empiezan a salir de la discoteca.

Muchos borrachos.

Otros cantan.

(Gritos y alboroto)

Y la mayoría molestando.

Son las 5 de la mañana. La gente sale de la discoteca

y no se da cuenta de que hay vecinos

que deberían estar durmiendo.

El problema principal no es que la discoteca

tenga más o menos gente. El problema que tenéis

los vecinos que no podéis dormir es...

(GRITAN)

Mira, se ha encendido una luz en el tercero de la discoteca.

En la planta tercera. Ya les han despertado.

(CANTAN)

Sí, la gracia porque estamos despiertas.

Pero si están durmiendo...

¿Eh?

(Cánticos y gritos)

Noche tras noche vecinos sin dormir y actos vandálicos

a la hora del cierre del Bvcca.

Mira a esos.

(GRITAN)

El alcohol hace estragos entre los jóvenes.

Muchos no pueden ni andar.

¿Cuando llamáis a la policía qué hacen?

Ellos tienen derecho a estar en la calle.

Pero vosotras tenéis un derecho fundamental que es descansar.

¿Probamos a ver, Carmen?

(Claxon)

Mira, la discoteca ya ha echado el cierre.

Aprovechamos la presencia policial para bajar a la calle

y hablar con dos de los muchos vecinos afectados por el Bvcca.

Buenas noches, Juan. Buenas noches.

Hola, Gema. Buenas noches.

Vaya horas de estar en la calle.

Pues sí, son unas horas estupendas

para estar en la calle.

¿Qué tipo de gente es la que hace esto?

Bueno, es gente joven. Gente joven.

Gente joven entorno a los 20 años y tal.

Pero son unas conductas de auténticos cafres.

Berreando a grito "pelao" y tal.

La gente si alguien les pide que hagan el favor de tener

un poco de cuidado les insultan.

Es algo muy desagradable.

¿Se encaran con el vecino? Sí, sí, sí.

(CANTAN)

Dos individuos que salen del local

interrumpen la entrevista.

Unos seis meses...

Eh, la cámara.

¿Dónde vais?

¿Dónde vais?

Muy bien. Oye, despacito

que los vecinos están durmiendo.

Es una cuestión de mirar y ver que hay vecinos.

Adiós.

Hasta luego.

¡A hurtadillas, a hurtadillas!

Pues una pequeña muestra tal vez.

Sí.

Los jóvenes no parecen tener ganas de volver a casa.

Como estamos grabando si no queréis salir

no vengáis a la cámara.

¿Te puedes separar un poco?

¿Vale?

¿Perdona? ¿Con quién?

Tío, vale, que tenemos mucho trabajo por delante.

Ante la subida de tono de la discusión

decidimos abandonar la zona.

Bueno, ojo, ¿eh?

No, no, ojo con estos dos.

La que se puede formar. -Y más.

Mucho más.

Pues, Joaquín, Juan. Tienes una noche muy divertida.

Que puedan descansar. Muchas gracias.

Ánimo. Buenas noches.

Gracias. Hasta luego.

Los policías que hemos visto llegar desde el balcón

se disponen a hacer una inspección al local.

No tenemos permitido grabar en el interior.

Pero fuera las aceras están tomadas por jóvenes de fiesta.

Este cartel demuestra

que es lo habitual cada fin de semana.

Unos días después de esta grabación,

en la madrugada del sábado, el local fue desalojado

por la policía municipal por exceso de gente.

Había 651 personas en su interior,

cuando el número autorizado es de 329.

Duplicaba el aforo permitido.

Después de este desalojo los propietarios del Bvcca

reciben una orden de clausura del local.

Días después comprobamos a través de los vídeos

que nos mandan los vecinos que los propietarios

han decidido ignorar esa decisión.

(Gritos y alboroto)

Discoteca Bvcca.

Abierto con un expediente de clausura.

Una vergüenza.

La pasividad de los dueños del local

ante la orden de clausura no ha pasado desapercibida

para las autoridades.

Días más tarde nos informan

que el cierre del Bvcca es inminente.

Nos desplazamos hasta el local.

La presencia de la policía municipal hace presagiar

que las horas en vela de los vecinos llegan a su fin.

Tras informar a los encargados

los agentes ponen el precinto a la discoteca.

Al menos de momento el Bvcca echa el cierre.

Esta es sólo una muestra

de que el ocio nocturno en las grandes ciudades

es sinónimo de graves conflictos.

Salimos con una patrulla de la policía municipal

para ver qué se encuentran cada noche.

Sí, un aviso de los vecinos en la Calle Calvario

donde se está produciendo alguna problemática, reyertas.

Así que nos dirigimos al punto.

Han dado el aviso, ¿no? Sí, estamos aquí ya.

Hay bastantes patrullas.

¿Qué es lo que hay? Parece que ha habido

una discusión entre dos grupos de personas de color.

Y se han peleado y uno de ellos parece que está herido.

¿Herido? Sí. Lo que hacemos

es un poco dividir a los grupos de la discusión

e intentar pues calmar la situación.

¿Cuánta gente puede haber implicada?

Pues me parece que son 7 y 8 personas.

Y hay una herida.

El alcohol ha hecho mella en estos individuos.

Los ánimos siguen alterados, a pesar de la presencia policial.

¿Y estas peleas pueden llegar a ser peligrosas?

Sí. Normalmente, son peleas a mano.

Pero, alguna vez, sí que han intervenido

alguna arma blanca o algo así.

Y algún herido grave. ¿Muestran signos de embriaguez?

Las personas de allí, creo que tienen síntoma

de haber tomado sustancias estupefacientes.

Alcohol y drogas. Sí, sí.

¿Hay muchas peleas en esta zona?

La policía logra que la reyerta no vaya a más.

Buenas noches, señores.

Hola. ¿Nos permiten el DNI, por favor?

Hay una queja por botellón. Vamos a sancionar.

Estaban bebiendo en la calle.

Estaban consumiendo alcohol en la vía pública.

¿La sanción a cuánto puede ascender?

Por consumo de alcohol en vía pública, 600 euros.

600 euros a cada uno de ellos.

Os acaba de parar la policía.

Estabais con bebidas en la calle. Sí.

Sanción. Qué se le va a hacer.

Solo quería decir que yo bebía y mis compañeros no.

La sanción les cayó a todos. Os puede salir cara la noche.

La presión policial contra el botellón y las altas multas,

traen consigo una consecuencia: la proliferación de los lateros.

Los jóvenes beben menos litronas y compran más latas de cerveza

a los vendedores ilegales para esquivar a la policía.

Los hosteleros se sienten perjudicados.

Álex, buenas noches. Muy buenas.

¿En guerra con los lateros? ¿O es una guerra fría, tranquila?

Bueno, es una guerra continua. ¿Continua?

Entre semana, los fines de semana,

en todo nuestro horario de apertura y actividad.

Álex, cada fin de semana, en Madrid,

¿cuántas latas en la calle se pueden llegar a vender?

Una estimación baja, unas 50 000 latas

el fin de semana. 50 000.

¿Habéis calculado, en pérdidas, lo que ha supuesto

el aumento de la venta de cervezas?

Realmente, en la Asociación de Noche Madrid,

a la cual yo pertenezco, estamos hablando

de millones de euros al año.

Oye, Álex, la pregunta un poco incómoda. No sé.

Hay quien justifica la venta de latas a euro de cerveza,

en la calle, porque las copas o las cervezas

dentro del bar son muchísimo más caras.

Bueno. Si hablamos al final de precios,

pues sí, está claro.

Porque nosotros, realmente, tenemos una fiscalidad

y tenemos una serie de añadidos que los lateros no tienen.

¿Cuántos lateros pueden llegar a contabilizarse

en una zona concreta, en un fin de semana, un día, una noche?

Pues por aquí, simplemente, en esta zona,

lo que puede ser un viernes o un sábado,

y estamos hablando de cuatro calles,

podemos encontrarnos con unos 30-35 o por ahí, fácil.

Si lo externalizamos a las distintas zonas de copas

que puede haber en Madrid,

puede haber unos 200 por ahí bebiendo latas.

Las personas que vemos en la calle

que nos ofrecen una cerveza a un euro,

es el último eslabón de una cadena que entiendo que tiene...

Sí, sí. Estamos hablando de... desde pisos lanzadera,

hasta furgonetas que les abastecen en un momento dado.

Al final, los que nosotros vemos, son un pequeño eslabón

de una mafia creada en torno a esto.

Nos encontramos con Abdul.

Conoce muy bien el negocio de los lateros.

Abdul. Hola, Gema.

¿Qué tal? Bien. ¿Y tú?

Bien. Oye, ¿vamos a buscar lateros, como se conocen?

No sé si encontraremos alguno. Sí.

Aunque hoy no se ve mucho movimiento de gente,

es fácil que encontremos alguno.

Preguntamos a uno de estos vendedores ambulantes

de latas por esta actividad ilícita.

Le voy a preguntar cuánto vale. Perdona. ¿Cuánto cuesta?

Un euro. ¿Tienes aquí más?

¿Están frías? ¿Puedo verlas?

Están muy frías. Vaya. ¿De dónde eres tú?

Bangladesh. Qué lejos, ¿no?, de casa.

¿Cuánto ganas en una noche?

¿Cuánto dinero en una noche?

¿50? 50 euros por noche.

¿Cuántas latas llevas?

50.

Abdul, ¿qué te parece? 50 euros en una noche.

50 latas. Hombre, a mí me parece,

50 euros, un buen jornal.

Otro. Mira. Otro.

O eso, o va con sus cervezas para casa.

No sé, eh.

Van con carritos de la compra, con bolsas.

¿Tú has visto algún sitio extraño donde guarden la mercancía?

Bueno, sí que he visto cómo lo guardaban,

o bien ahí, entre los coches, o debajo de los coches,

o en el cubo de la basura.

En esta zona del centro de Madrid, es fácil encontrar

los fines de semana un latero en cada esquina.

¿Solo vendes cerveza?

Cerveza y Coca-Cola. ¿Y todos los días vendes?

Pero traes poca cantidad.

En una mochila. ¿Y dónde está?

¿Dónde? ¿En el contenedor?

¿Y por qué la metes ahí?

Vale. ¿Puedo ir a mirar?

Efectivamente. Vaya olor.

A basura. Pero es que los almacenan aquí.

Este vendedor utiliza los cubos de la basura

como su almacén particular.

Vende las bebidas que esconde entre desperdicios.

¿Siempre la metes en la basura? ¿Siempre?

¿Y en otro sitio? ¿No?

A las doce, pasa la basura. Vacían los contenedores

y tú las almacenas ahí.

Ese, a las dos. Lo tienes controlado.

¿Cuánto te cuesta la cerveza a ti?

50 céntimos.

Tú lo compras a 50 céntimos y lo vendes a un euro.

¿Y tú tienes jefe?

¿Quién es tu jefe?

Un bangladesí.

¿Y él te vende las latas?

Ah. Tú le pagas 50 céntimos por una lata.

O sea, que ganas 50 céntimos.

Según avanza la noche y los bares cierran,

la cantidad de lateros que venden en la calle, va aumentando.

Los jóvenes se quedan a las puertas de las discotecas.

Un problema que afecta por igual a vecinos y hosteleros.

(Sirenas de policía)

Ahora veremos cómo, en bastante ocasiones,

la diversión nocturna acaba con la intervención de la policía.

Vamos a proceder a tu detención por un presunto delito

de violencia de género, por haber agredido a tu pareja.

Cae la noche y es el momento del descanso para unos vecinos

y de la diversión para otros.

¿Quién controla que de madrugada el ocio no se desmadre?

Inspector, buenas noches. Hola. Buenas noches, Gema.

Encantado. Este turno que empieza

a las diez y termina a las seis o seis y media,

lo primero que se hace, es...

Una reunión operativa donde se les dice a los policías

pues las últimas novedades que hay

en cuestión de delincuencia en la ciudad.

Cuando quieras. Detrás de ti.

Os comento lo que tenemos para esta noche, ¿vale?

El grueso de las denuncias se realiza

desde las dos de la mañana hasta las seis de la mañana.

Pero, sobre todo, la mayoría está entre las cuatro y las cinco.

Así que os cogéis vosotros,

os metéis en parking Norte de la Expo y a buscar, ¿vale?

¿Empezamos el servicio? Vamos a empezar el servicio.

A ver qué nos depara la noche.

Gracias.

Arranca.

Lo normal es que la noche se empiece a complicar

a partir de las cinco, cuando la gente ya ha llegado

a unos límites etílicos que supera

la capacidad de voluntad. Cuando empiezan las peleas,

cuando empieza el "tú me estás mirando, ¿por qué me miras?"

y todas esas cosas.

Para que esto no ocurra, los controles de drogas

al comienzo de la noche son una medida preventiva habitual.

Para ello, utilizan a la unidad canina.

Este marca. Este está marcando.

Este está marcando como un animal.

Cuidado, cuidado, que viene. Ese ya ha pillado.

¿Le habéis encontrado algo?

¿Multa? ¿De cuánto?

Situar el control en un lugar estratégico,

aseguro a la policía el éxito en muchos de los registros.

Este joven entrega la droga que tenía escondida.

Ese chico, ¿qué llevaba? ¿Qué habéis encontrado?

¿Dónde la llevaba escondida?

Se la ha sacado él.

Lo ha marcado el perro. Gracias.

(Sirenas de policía)

Volvemos a nuestro patrullaje con la Policía.

No tardamos en tener otro aviso.

¿Qué pasa?

Ha sido una mezcla de pastillas con alcohol.

Le ha dado como un brote... Se ve que está

en tratamiento con antidepresivos

y le ha dado un brote.

Él solo se ha puesto a gritar, se ha puesto a rodar

y los compañeros lo tienen ahí, inmovilizado.

Ahora ya está estabilizado a la espera de que venga

una ambulancia y lo atienda.

El exceso de drogas y alcohol entre los jóvenes es constante.

En este caso, su rápida actuación

junto a la de los servicios médicos evitan un mal mayor.

Bien, Z200 está aquí, en la puerta del Colonial.

A ver, Z200 se entrevista con la víctima.

A ver si los demás pueden encontrar al autor.

Un aviso por una supuesta agresión sexista

nos trae a este bar.

Hola, buenas. ¿Alguien ha llamado a la Policía

Bien. ¿Quién es el autor?

Ya entiendo que no pasa nada.

¿Me puedes decir qué ha ocurrido sobre todo?

un momento, por favor. Espérate aquí.

A ver, a los indicativos de la agresión en el Colonial.

Estamos buscando a un varón, de un metro setenta,

aproximadamente.

¿Estás bien?

¿Puedo mirar a ver si tienes golpe?

Lo tienes un poco enrojecido.

¿Aquí?

Hombre, pues el golpe que te habrá dado

y la tensión acumulada, pues claro.

Según asegura la camarera que ha llamado a la Policía,

el agresor es reincidente.

No, escúchame. Tienes la documentación de él.

¿Me la puedes dar, por favor?

Escúchame, vamos a proceder a la detención de esta persona

porque te ha pegado públicamente y hay gente.

Esto no se puede permitir.

Mi obligación es actuar.

Y tengo testimonios suficientes para proceder contra él.

Y voy a proceder.

Y tú tienes que tomar la determinación

de si vas a querer denunciarlo o no.

No vamos a esperar a que llegue Dios.

Tienen antecedentes con otra persona.

Tiene antecedentes de malos tratos

entiendo que con otra víctima. Vamos a hablar con ellos

porque hay dos testigos de la agresión.

Uno de ellos ha visto perfectamente

cómo la golpeaba, cómo la amenazaba,

cómo le cogía el móvil y lo tiraba al suelo...

Un episodio clásico de violencia de género.

Igual deberías ir a un centro médico.

En serio te lo digo yo.

Pero vamos a ver...

Eso es maltrato psicológico. ¿Te ha cogido el móvil?

¿Lo ha roto? O sea, está roto. ¿Me lo enseñas, por favor?

No te puedo decir nada más. Te llamarán por teléfono.

Piénsalo y madúralo.

Cuídate, ¿vale? Pero cuídate de verdad.

Vamos a ver al agresor.

Este es el supuesto agresor.

Con la mirada perdida, espera mientras la Policía

decide sobre su detención.

Vamos a proceder a tu detención por un presunto delito

de violencia de género. Por haber agredido

a tu pareja o expareja, ¿vale?

Tienes derecho a no declarar si no quieres.

Entiendo que me digas que no has hecho nada, ¿vale?

Tengo motivos suficientes para...

Le has pegado.

Le has roto el móvil.

¿Le has roto el móvil?

¿Le has dado un manotazo en la espalda?

No, le he hecho así.

Vale, bien. Escúchame. En cualquier caso

tiene que entender que yo no soy

la persona que te va a juzgar, ¿vale?

Vas a ir con los compañeros. ¿Llevas algo encima...?

¿Nada? ¿Te importa...? No, no, no.

Esto no. Vale, ya está.

El supuesto agresor apenas puede articular palabra.

Los agentes proceden a detenerle.

A esta persona que se han llevado detenida,

¿de manera inmediata qué le va a pasar?

Hemos procedido a su detención, a su traslado,

lo vamos a ingresar en los calabozos

de la comisaría.

Le tomarán declaración sobre lo ocurrido.

Y con todo eso se enviará al juez.

Recibido.

Z200 se acerca al lugar. Vámonos. Tira, tira.

En un intento de suicidio cada segundo cuenta.

Adelante.

¿Habéis comisionado ambulancia?

¿Qué edad tiene?

Vale, 70 años.

Los patrullajes nocturnos son imprevisibles.

Parece que el anciano lo tenía muy pensado.

Ha instalado una manguera desde el tubo de escape

hasta dentro del coche para inhalar

monóxido de carbono.

La llamada muerte dulce.

El alcohol parece haber precipitado el intento.

¿Él cómo se encuentra?

La ambulancia llega para atender al protagonista

del suicidio frustrado.

Los signos de embriaguez son evidentes.

Acabamos la patrulla policial en el punto neurálgico

de la noche zaragozana.

Mientras tanto otros agentes registran

a los supuestos ladrones.

¿Te ha cogido así? Pero fuerte.

Vale. O sea, lo que quería era entrar gratis.

Como no llevabais la pulsera y no os la podían robar,

os han intentado quitar la cartera.

Por la fuerza.

Bueno, un susto, ¿no, chicos?

Bueno, pues nada. Muchas gracias.

Los sospechosos no parecen asustados.

Esperan despreocupados la decisión policial.

Su noche acaba con detención y camino de la comisaría.

Es un menor. ¿Se lo llevan adónde?

Se lo llevan detenido. En cualquier caso,

los detenidos que se hacen por la noche

se comparecen con todos en ICG,

Inspección Central de Guardia,

donde se presentan los detenidos.

Ahí se harán cargo sus padres.

Seis y media de la mañana, es una buena hora

para irse a casa. Con la familia, sí señor.

Bien. Pues muchas gracias. Gracias a vosotros.

La patrulla da por finalizada la noche.

Resultado: dos detenidos, drogas incautadas

y muchos conflictos evitados.

El ocio nocturno supone diversión para unos

pero un sinfín de molestias para muchos otros.

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Teleobjetivo - Tu ocio es mi pesadilla

02 dic 2016

Reportaje que muestra cómo el negocio de las despedidas de soltero siembra el rechazo en ciudades como Logroño, al tiempo que recoge las denuncias de vecinos de otras ciudades que pasan días sin dormir debido a aquéllos que quieren alargar la fiesta de madrugada.
El espacio de denuncia social de La 1 analiza cómo el turismo de borrachera se ha instalado en la capital riojana debido a las despedidas de soltero, hasta el punto de que el ayuntamiento ha tenido que prohibir las charangas a pie de calle e incluso hay hosteleros que rechazan este tipo de clientela. Los reporteros son testigos, además, de cómo hay empresas que alquilan viviendas enteras que se convierten en auténticas discotecas, para pesadilla de los habitantes de las viviendas colindantes.
En Madrid, ‘Teleobjetivo’ recoge la desesperación de los vecinos de una céntrica calle por una discoteca que abre hasta las 6 de la mañana y a cuyas puertas se congregan centenares de personas que protagonizan constantes discusiones y peleas que no dejan dormir al barrio.
Los reporteros del programa investigan también qué hay detrás del fenómeno de los “lateros”, vendedores ambulantes de latas de alcohol que han convertido la persecución del botellón en una oportunidad de negocio ilegal que trata de esquivar a la policía.

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  1. Raul

    Soy un vecino de la Urbanizacion Aguas Mansas y Cristo sigue alquilando con la misma finalidad. Llega el fin de semana y no podemos pisar la piscina porque hay 20 desconocidos que vienen en grupo y con sus cervezas. Ruidos a altas horas de la madrugada. Coches circulando en sentido contrario. Borrachos haciendo "calvos", etc, etc.......

    21 jul 2017
  2. Raúl

    6 meses después de este reportaje la situación sigue exactamente igual.

    21 jul 2017