www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.11.0/js
3634298
No recomendado para menores de 16 años Teleobjetivo - ¿Sabemos lo que comemos? - ver ahora
Transcripción completa

Un restaurante, el 62% de las veces,

nos están engañando.

¿Sabían que ese engaño es masivo en algunos alimentos?

Y el tipo de engaño

que nos hacen, el 80%, es sobre atún rojo.

Por eso es muy necesario

un estricto control de los productos.

¿Comprarías una botella de vino sin etiqueta?

¿Por qué, entonces, somos capaces de comer

cualquier pescado sin preguntar el origen de dónde viene

y por qué no tiene etiqueta?

¿Son conscientes de que cuando piden un filete de buey

lo que le sirven es vaca?

El consumidor le dicen en mucha hostelería,

en carnicerías: "Tenemos buey"

y lo que se tiene el 99%-98%, pues, es vaca.

Diferenciarlo es muy difícil.

Me tiro sin red, este es el buey

y esta es la vaca.

Pero, se vende mejor el buey que la vaca.

Puede ser una vaca vieja, extraordinaria, pero,

en el restaurante mola más decir: "Tengo carne de buey".

¿Alguna vez se han preguntado qué trato reciben los pollos

o los cerdos que acaban en nuestra mesa?

Vimos cómo operarios arrancan la cabeza de los pollos,

como se aplastaban pollos con mazas

o como, incluso, se tiraban

pollitos a contenedores estando, aún, vivos.

Un infiltrado grabó ese maltrato

animal que, también, puede afectar a lo que comemos.

Determinados productos cárnicos no sólo provocan un sufrimiento

atroz para los animales

sino que son dañinos para nuestra salud.

¿Están al corriente de que parte del marisco que comen

proviene de la pesca furtiva

y que su consumo puede ser perjudicial?

Puede haber riesgos de tipo gastrointestinal a riesgos

más severos de tipo neurológico

y en casos fatales, pues, puede ser, incluso, mortal.

"Teleobjetivo" ha localizado

a estos furtivos, muchos son agresivos.

Sí, es. Un furtivo.

Furtivo.

Déjeme el rastrillo, por favor.

Déjeme el rastrillo, si no va a ir para arriba.

Y, sobre todo, reincidentes.

¿Te han multado alguna vez? Hombre, tengo, tranquilamente,

ciento y pico de mil euros en multas.

Algunos de los productos de los supermercados,

también, están bajo sospecha.

Es verdad, que no se puede atacar a la marca porque, realmente,

no pones queso, pero, induce a error.

Y hay que ver si pueden ser peligrosos.

La grasa vegetal de palma en dosis elevadas

es perjudicial para la salud, es un producto que es cancerígeno.

Hoy, en "Teleobjetivo", "¿Sabemos lo que comemos?".

Ni sabemos lo que compramos, ni sabemos lo que comemos.

Un análisis de los alimentos que consumimos.

Porque, a lo mejor,

me están contaminando y me están envenenando.

El 73% de lo que se vende en mercados y se consume

en restaurantes como atún rojo, no lo es.

Ana, buenos días, qué tal.

El fraude es elevado a 40 y pico por ciento en mercas

y a 58% en pescaderías y hasta un 62% en restaurantes,

es decir, más de la mitad de las veces, mucho más

de la mitad de las veces, el comprador se cree

que consume atún rojo

y no es atún rojo.

Un reciente estudio revela el engaño.

Los investigadores compraban el producto, preguntaban

qué especie era, guardaban una muestra y la analizaban.

Analizamos en Cataluña toda la cadena comercial

desde Mercabarna, pescaderías

y grandes superficies, hasta restaurantes

y se hizo durante 12 meses

y así contrastábamos y veíamos

el fraude y qué tipo de fraude ha habido.

El fraude del atún supone un gran beneficio económico.

El atún rojo puede rondar los 26 euros el quilo.

Pero, en los mercados se vende por 7.

Hay tres especies fáciles de confundir.

La aleta amarilla,

el patudo

y el atún rojo.

El atún está más valorado en nuestro país, alcanza

un precio superior y, entonces, nos venden estas especies

con el nombre de atún rojo para tener más margen de beneficio.

Algunas pescaderías pintan con sangre de tiburón

o yodo, las especies inferiores y lo venden a precio de atún rojo.

El atún que vende, ¿qué especie es? Este atún que tenemos ahí.

¿Y no es muy barato, lo tiene en promoción?

Porque creo que es un poco más caro.

¿Quién es el distribuidor, por ejemplo, del atún?

Ajá.

Para empezar a eliminar el fraude tiene que ser no solamente

desde el consumidor, sino que tiene que haber

una respuesta desde arriba para controlar mejor el etiquetado.

En "Teleobjetivo" queremos conocer el proceso de pesca

y comercialización del atún rojo real.

Así que un equipo del programa viaja a Tarragona

donde se encuentra la principal

empresa especializada en este pescado.

El grupo Balfegó está luchando,

abiertamente, contra el fraude del atún rojo.

Hay una denuncia hace poco y se vieron imágenes

de atunes transportándose

en un camión que se ha decomisado en Málaga.

Ese atún, cuando llegue al consumidor, bueno, pues puede

pasarle de todo, me parece tremendo.

Eso no debe ni regalarse; pero, claro, si te estoy diciendo

todo eso y, después, vas a ver un yellowfin como yo he visto

en la Boquería en Barcelona,

pues, lo pintan de sangre de tiburón, de sangre de marrajo

para que tenga ese brillo y tenga ese rojo.

Se ha decomisado atún en Francia

de algún operador,

en este caso español, que estaba pintado con Betadine.

El fraude es mucho y el peligro que está teniendo

con esta situación es el consumidor.

Por eso, nosotros, hemos decidido que hay que autocontrolarse

y la mejor manera

de autocontrolarse es la trazabilidad.

La trazabilidad del atún es la única forma de comprobar

que el pescado que nos venden es legal.

Queremos conocer paso por paso el proceso desde que se captura

hasta que el pescado llega a la mesa del consumidor.

Bueno, ahora están haciendo la maniobra para poder cerrar

en un bolsillo más pequeño de la piscina.

Vamos a sacrificar hoy 18 atunes. Es el proceso, tenemos que hacerlo

de una manera muy delicada para que el atún no se estrese.

Si el animal tuviese estrés segregaría ácido láctico

y, entonces, su carne cristalizaría y, entonces, ya no saponificaría

en boca, ya no sería tan melosa, ya no sería tan agradable.

Hemos visto imágenes y tenemos conocimiento

que han atado durante horas el atún y lo han tenido

en una boya colgando en el mar

para poder sacarlo a la noche cuando nadie pueda verlos.

Y, después, los transportes furtivos

son unas condiciones, vamos, muy poco higiénicas.

Ahora, vemos dentro

de nuestro barco sacrificio, todo el proceso...

Donde le cortamos la cabeza, le vamos a pasar el alambre

por la espina dorsal para quitar todo tipo de rigor mortis.

Mira, Manu, él es inspector del Gobierno de España.

Ha venido para hacer esa maniobra, otra vez,

por si, una vez más, vuelve a ver algún tipo de fraude.

La única empresa en el mundo que hace trazabilidad total

somos nosotros, todo está trazado

y con una etiqueta puedes ver todo lo que...

Por lo que ha pasado el atún.

El atún sigue aquí un proceso muy controlado para que el pez

se desangre y poder descuartizarlo.

La forma de morir condiciona su calidad y todo se hace

con el pez, medidamente, etiquetado.

Esa etiqueta azul que veis que estamos poniendo en la cola

es el que va a llevar la trazabilidad desde aquí,

desde el barco hasta el restaurante del consumidor.

Somos capaces, en un momento dado, de cualquier tipo de alerta

que pudiese existir, nosotros somos capaces de componer

en unos segundos, dónde está el resto de las partes

del atún y saber, realmente, lo que está pasando,

si nos están engañando nuestros clientes o si no.

Ahora, vamos a ir a las instalaciones y podremos

continuar todo el proceso de trazabilidad y etiquetado.

El atún es el único pez del mundo que lleva consigo un carné

de identidad o documento de captura que indica su origen

y el proceso por el que ha pasado.

Este es el documento de captura del atún rojo, entonces aquí

tenemos la información sobre el sacrificio,

tendríamos el día del sacrificio del atún, el peso bruto,

también, el peso neto del atún y siempre el nombre

del observador del C.A.D. que valida esta información.

El atún pasa por un exhaustivo control de calidad.

Esos son los atunes que esta mañana habéis visto

que estaban sacrificando y, ahora, aquí se están procesando.

En cada producto que expedimos,

introducimos lo que sería la etiqueta de venta

del producto y, aparte, añadimos, también,

estas etiquetas de trazabilidad

con este código BIDI para que el cliente, cuando llegue

en su casa, pueda introducir

o pueda leer este código en nuestra web

y le dé toda la información

referente a la trazabilidad de la pieza.

¿Tú comprarías una botella

de vino sin una etiqueta, verdad que no?

¿Por qué, entonces, somos capaces de comer cualquier pescado

sin preguntar el origen de dónde viene y por qué no tiene etiqueta?

Y hay que concienciar al consumidor de eso,

pero, sobre todo, hay que castigar sancionando con multas ejemplares

a los que defraudan, a los que engañan,

a los que mienten a los consumidores.

Después de todo este proceso, el atún rojo llega hasta las mesas

de restaurantes como este.

En estos establecimientos puedes pedir que te demuestren

la procedencia del pescado.

En este caso estamos ante un auténtico

y sabroso atún rojo,

pero, la mayoría de las veces no es así.

Por ejemplo, un restaurante,

el 62% de las veces, nos están engañando.

Y el tipo de engaño que nos hacen, el 80%,

es sobre atún rojo.

Y eso, pues, me parece terrible,

que alguien esté pensando que está comiendo o que tú puedas

llegar a pagar en un restaurante, una estrella Michelin,

un plato de atún rojo de 24 euros, y te estén dando

un yellowfin que se ha pagado en el mar a 4 euros o a 3 euros,

me parece sangrante,

hay una estafa tremenda al consumidor.

Además del fraude al consumidor, nos encontramos con otros

riesgos alimentarios como la pesca furtiva.

Sí, es. Un furtivo.

Es un furtivo.

¿No es peligroso que la gente coma sin llevarlo a depuradora?

Buscan la llamada perla de la gastronomía:

El marisco.

Estamos en la costa gallega donde las mariscadoras faenan

para extraer almejas, berberechos y navajas,

una pesca que se somete a estrictos controles.

Sin embargo en estas mismas aguas operan ellos,

los furtivos.

Extraen el marisco de manera ilegal.

Y de la misma manera lo ponen a la venta

sin garantía, sin filtros, sin control sanitario.

Para conocer los riesgos que estos entraña

acudimos al lugar de referencia en Galicia, el Intecmar.

Aquí vienen siempre muestras

para ver si existen riesgos para la salud pública.

O sea, si esto puede ser además de furtivismo

un delito para la salud pública.

Estamos hablando de toxinas marinas,

de riesgos microbiológicos y contaminantes químicos.

Puede haber riesgos de tipo gastrointestinal

a riesgos más severos de tipo neurológico.

Y en casos fatales pues puede ser incluso mortal.

Se analiza la mercancía

incautada por los servicios de guardacostas

en las operaciones de marisqueo ilegal.

Cuando hablamos de marisqueo furtivo

hay que ver dos tipos de aspectos, ¿no?

Por un lado los posibles riesgos que pueda haber

para la salud pública.

Y en segundo lugar el furtivo poco se preocupa

de si las especies están en veda o no

y tampoco se preocupa por las tallas.

Cuando el marisco es furtivo no existe trazabilidad.

Nos exponemos al riesgo,

no sabemos si ha pasado por depuradora.

Pero este peligro es extremo

cuando hay episodios de toxicidad,

las llamadas mareas rojas.

Los furtivos por ejemplo,

ellos sacan sin ningún tipo de control.

De marea tóxica cogen marisco tóxico.

Claro, que puede llegar al mercado.

Las 169 mariscadoras tienen un carnet

que les autoriza a faenar en las playas.

Y controles, muchos controles.

En la playa tienen puntos de control

donde las mariscadoras de la directiva

tienen allí una báscula y entonces le miran el tope,

que no sobrepasen el tope.

Porque cada especie tiene un tope de marisco.

¿Pero cómo de lucrativo puede ser el marisqueo de almeja

para ser objeto de deseo de los ilegales?

La que más valor alcanza es la almeja fina.

Ha alcanzado incluso los 110-120 euros por kilo.

Y luego la más asequible es la japónica,

como mucho a 14 o 15 euros.

Todo un negocio cuando se opera en la clandestinidad.

La que persiguen desde

la Cofradía de Cabo de Cruz, en Coruña.

Estos guardias rurales tienen potestad

para combatir el furtivismo, una lucha diaria

que se está convirtiendo

en una profesión de alto riesgo.

Aquí tenemos unas tablas con puntas.

Y esto nos lo colocaron ayer por la noche

en la entrada de una playa.

Para que pinchemos el coche. Y lo pinchamos.

E impediros el acceso a... El acceso a las playas

para que ellos trabajen libremente.

Y estos tableros un grupo de 3 furtivos

nos querían dar con estos palos.

Podéis ver que tienen puntas aquí.

Y aparte llevaban esto en la mano también.

Sí, nos amenazaron con esto, que si le sacamos el marisco

nos iban a dar unos palos.

Esto es de todos los días,

de tarde, mañana, de noche, de día, a todas horas.

¿Qué es lo más grave que os ha pasado con ellos?

Que nos quemaron un coche. Eso fue un día en la playa.

Dejamos el coche por la noche

y a los 15 minutos escuchamos una explosión

y encontramos el coche ardiendo.

Nos acorralaron 7 furtivos.

Bueno, llegamos a las manos con ellos.

Éramos dos vigilantes y nos tuvimos que defender.

Los enfrentamientos con los furtivos son diarios

y en cada intervención les intentan incautar

los aparejos de pesca.

Desde enero lo que tenemos aquí acumulado,

todo aparejos y útiles de trabajo,

como botas, como trajes de neopreno

y material con el que estaban trabajando.

¿Lo que más cogen qué es? Almeja.

Sobre unos 15 o 20 kilos diarios.

¿Cuánto puede ganar un furtivo al mes?

Sobre 1200 euros más o menos.

A veces son más, según lo que cojan.

¿Y cuántos furtivos operan en la zona?

Pues ahora mismo tendremos uno 15 o 20 diarios,

en dos mareas, por la mañana y por la tarde.

En total unos 40.

Y cabe decir que es el punto rojo

del furtivismo en Galicia.

De Galicia, y yo creo, de toda España.

Un equipo de "Teleobjetivo" sale a patrullar

con los agentes rurales

que cada noche buscan a los furtivos.

Aquí todos les conocen,

pero hay que pillarles in fraganti.

Estos son furtivos. Ya hay gente abajo.

Estaban haciendo señas.

Escaparon por el puente.

A ver si encontramos el marisco.

Les han avisado y escaparon por debajo del puente.

Bueno, vamos a seguir.

Tenemos que entrar con las luces apagadas.

Si no olvídate ya. Si no es imposible ya.

Antes ellos venían con luces de noche.

Ahora trabajan sin luces.

Antes llegabas y contabas: "uno, dos, tres cuatro, cinc."

Ahora ya te vienen sin luces.

Mira, ese es un furtivo, ¿ves? Esos van a trabajar.

Y ahora vamos a ir por arriba, dar una vuelta

a ver si cogemos a los otros dos.

Tienen que estar por aquí, pero a lo mejor están tumbados.

¿Tumbados? Sí, de tanta almeja que hay

para no quedar sin aparejos lo cogen con las manos.

Si no se quedan sin aparejos y así todos los días.

Mira, pisadas. Estuvieron trabajando aquí.

Seguramente escaparon para arriba.

Escaparon por ahí. Son pisadas de subir.

Y aquellas bajaron por allá, hay otras.

Claro que nos están viendo.

Estarán escondidos por ahí por esa zona.

Al marchar bajarán otra vez.

A ver si tenemos suerte después y los cogemos.

En busca de furtivos

faenando en la oscuridad encontramos a uno.

Confiesa ser un ilegal, pero no quiere dar la cara.

¿Por qué te dedicas a esto?

¿Pero te da para vivir esto?

Pero es muy peligroso

porque no han pasado por una depuradora.

¿Vendes por las casas?

¿De verdad? ¿De furtivos a robar en las casas?

Terminamos el patrullaje, pero volvemos al día siguiente.

Los furtivos operan también a plena luz del día

como vemos en estas imágenes.

En ocasiones incluso faenan

junto a las mariscadoras que tienen licencia.

No tienen reparos, se puede meter en el medio

de las legales, de las mariscadoras legales.

Hay cierta permisividad de la gente

con los furtivos, ¿no?

Mucha gente están con ellos, los apoyan.

Mitad y mitad, un 50%.

Acabamos de iniciar el patrullaje

y ya nos avisan de la presencia de furtivos.

Vamos a por ellos.

Nos puede llamar cuando esté más cerca el compañero

pero seguramente tengan un control

que los va a avisar para que escapen.

Ya no están. Les han avisado que vamos para allí

y se han escondido.

Esto es lo que trabajaron aquí.

Ah, bueno, pero tampoco les ha dado tiempo de mucho.

Sí, sí, esto es mucho ya.

Bajamos.

A lo mejor esto en media hora.

Pueden haber conseguido kilos, ¿no?

Sí, sí, unos cuantos kilos.

A lo mejor unos 20 kilos tranquilamente.

¿Y qué peligro puede tener para el consumidor

que haya sido cogida aquí y que no vaya a depuradora?

Puede tener toxina y eso.

Tiene que pasar por la depuradora.

Al salir de la playa vemos a los furtivos

que ya se han montado en el coche.

Aquel Citroën C4 negro es un control de ellos.

Se bajan del coche. Sí, se bajan del coche.

Es un furtivo bastante agresivo.

Mira cómo escapa a correr.

Escapa corriendo porque nos ha visto.

Sí, porque nos ha visto.

Como puedes ver fueron a coger en el coche.

La prioridad es pillarlos in fraganti.

Claro.

No tardamos en dar con otro.

Esta vez no tiene escapatoria.

Sí es. ¿Un furtivo?

Es un furtivo.

¿Me da el rastrillo, por favor?

Está totalmente prohibido mariscar.

Déjeme el rastrillo, por favor.

Déjeme el rastrillo.

Déjeme el rastrillo, por favor.

Si no va para arriba, ¿eh?

Puedes ver cómo se ponen, agresivos.

Esto queda decomisado.

¿Pero qué anda faenando?

¿Para ganarse la vida?

¿Y un carnet no puede pedir?

Y no se lo dan.

Pero la multa que le ponen si no la puede pagar...

¿Pero le han puesto multas?

¿Y no es peligroso que la gente coma sin llevarlo a depuradora?

¿Pero lo puede vender usted esto?

¿Tiene compradores?

Todos los furtivos dicen

que los venden en casas particulares.

Pero ahí no acaba la cadena de venta

del marisco sin control.

Aquí tienen compradores, compradores fijos

que se dedican a la compra y venta de marisco

y se la compran a ellos la almeja ilegal.

¿Y luego dónde lo suelen poner a la venta?

Pues en las depuradoras, esperan a que se hagan grandes.

O en viveros particulares.

La compran pequeña y después la venden a el triple.

Sí, hace cuestión de unos meses

un comprador lo cogió la policía autonómica

con 400 kilos de almeja de furtivos.

Y le hicieron un seguimiento y lo cogieron.

En nuestro recorrido con la guardia rural

nos topamos con otro de los furtivos.

Reconoce que hay una red de distribución ilegal.

¿Los restaurantes no lo compran, no?

Hay de todo. Hay de todo.

Hay de todo. Pero ya hubo más.

¿Ya hubo más qué? Ya hubo de más.

Ahora normalmente se dedican

a comprar la cría para los viveros.

¿No es peligroso venderlo? Yo llevo 40 años

que llevo en la playa y nunca pasó nada.

Y siempre con gente particular.

Pero ellos lo tienen que llevar a depuradoras.

¿O no? Sí, lo llevan a la depuradora.

Y si vendes a un comprador

él también lo lleva a la depuradora.

Todos lo llevan a la depuradora.

Menos los que van por casas.

Porque se gana más por las casas

que en el comprador.

¿Le han multado alguna vez? Hombre, tengo tranquilamente

ciento y pico mil euros en multas.

¿Alguna vez llegó a las manos? Sí, en el pasado.

Y llegaré.

Y llegaré, porque tengo un juicio y no va a pasar nada.

¿Y entonces por qué furtiva?

Ya.

Uno de los fraudes más comunes es darnos gato por liebre.

El último engaño es dar cola de canguro

en lugar de rabo de toro.

Nos hemos encontrado en algunos restaurantes

que no te ofrecen ya ni siquiera rabo de ternera,

sino rabo de canguro.

Menos del 1% de la carne de buey que se vende en España

realmente es buey.

Lo que existe básicamente es un fraude

en la identificación del producto.

Se trata de vaca vieja,

más barata y muy parecida por su color y grasa.

Es fácil que al consumidor le den gato por liebre.

Al ser el buey un animal en peligro de extinción

es un producto exclusivo que no está al alcance

de todos los bolsillos.

Al consumidor le dicen en mucha hostelería,

en carnicerías: "Tenemos buey".

Y lo que se tienen en el 99%, 98%, es vaca.

Yo me he comido vaca y puede estar muy buena.

Lo que yo creo, es que hay que llamarles a las cosas

por su nombre. Lo que es buey, es buey.

Lo que es vaca, es vaca.

Yo calculo que, aparte de nuestros 2000,

puede haber otros 500 o 1000 en España.

Frente a ello, habrá una cabaña

de 300 000, 500 000 vacas.

Puedes decir que cada medio buey,

matas diez vacas o una cosa así.

¡Vamos, buey!

La escasez de bueyes hace

que en muchos sitios te den vaca por buey.

El precio suele ser un factor importante para distinguirlos.

Lo que comentaba la OCU hace unos años es:

"Si ustedes ven buey en el mercado a menos de 20 euros, desconfíen,

porque, seguramente, compran vaca".

Nos acercamos a comprobarlo a un mercado.

¿Y en los casos en que nos están vendiendo ternera por buey?

Por supuesto que se nota. El buey es una carne...

Como digo yo, viven como reyes durante cuatro o cinco años.

Es un animal no explotado.

No se le obtiene ningún rendimiento económico.

Se cría solo para la carne. Es un animal mimado.

Y, lógicamente, cuando lo llevas al plato, la carne se nota.

Mira este qué guapo está.

Para el consumir de a pié,

no es tan fácil distinguir la vaca del buey.

¿A quién tenemos aquí? Hola, Pepe.

Soy Beatriz, de "Teleobjetivo". Bueno, bienvenida

a nuestro escenario, a las cocinas de "MasterChef".

Gracias. Ahora te vamos a poner a examen.

¿Me vais a poner a prueba? Vale.

Yo soy un atrevido. O un inconsciente.

Vamos a verlo. Vamos a ello.

El gran cocinero de "MasterChef", Pepe Rodríguez,

nos recibe en el plató y acepta nuestro reto.

Le llevamos un filete de buey y otro de vaca.

¿Podrá su paladar de experto distinguirlos?

Por color, me cuesta distinguirlo.

Esto va a depender también

con cuántos años se ha sacrificado.

Si es verdad que sabemos que es vaca,

que se ha matado con más de cuatro años o es un ternero.

Pero la mejor manera de adivinarlo, es cocinándolo.

Y una vez que los cocinemos, probándolo.

Es verdad que el buey, las catas que yo he hecho

y con algún carnicero profesional, me ha dicho:

"Pepe, el buey es mucho más dulzón".

Si comes un chuletón de vaca

a las cuatro de la tarde, ya no cenas.

Sin embargo, lo comes de buey, puedes volver a cenar.

La digestión es más pesada de la vaca.

Voy a cortar un pedacito, porque tampoco

se trata de probar demasiado.

La prueba es complicadísima. Voy a hacer otra vez la cata.

No soy capaz de diferenciarlo.

Lo siento. Pero ya me hacéis dudar.

Es que, al principio, me ha sabido más suave este,

que entendía que era el buey.

Y ahora, me sabe más suave este, que es vaca.

Me tiro sin red.

Este es el buey.

Y esta es la vaca.

¿Queda claro?

Si ambos filetes tienen un sabor muy parecido,

¿por qué nos engañan en muchos comercios y restaurantes?

Más que si vale X más el kilo, que tampoco es mucho más caro,

yo creo que es la deformación esa de "carne de buey".

Como que suena mejor que carne de vaca.

Es un problema semántico, léxico, incluso.

Decimos "carne de buey".

Y puede ser una vaca vieja extraordinaria,

madurada con mucho carácter y muy rica,

pero en el restaurante mola más decir: "Tengo carne de buey".

El mejor sitio para conocer el proceso de crianza de un buey,

es la ganadería leonesa de Valles del Esla.

Recorremos las instalaciones y vamos al matadero

donde se encuentran los animales.

Aquí tenemos un buey de 520 kilos, uno de 550.

Este pesa 600 kilos.

Este 522. Efectivamente.

Como comentábamos antes, de un animal,

puedes aprovechar todo. Hay piezas más nobles.

Aquí, en esta zona que delimito, estaría en crudo la chuleta.

Aquí estaría alojado el solomillo,

que es la pieza más noble del animal.

Este es el solomillo del buey.

Pero tiene otras piezas. La parte del delantero,

que se utiliza para hamburguesas, para guisos.

En una etiqueta, debe figurar la empresa comercializadora

con todos sus datos, el número de registro del matadero

y toda la información legal.

Y muy importante, es que tenga la trazabilidad del animal,

para que, hasta la llegada al plato

del consumidor, podamos saber los datos del animal.

Es algo que también tienen claro en los restaurantes.

Si te piden justificación de lo que estás vendiendo,

tienes que darla. Sobre todo, por temas legales y de sanidad.

Y tú no puedes vender una vaca por un buey o al revés.

El fraude ha existido siempre, porque, en realidad,

el engaño solamente está en el precio.

Pero es como un buen jamón serrano,

a un jamón patanegra.

Una situación similar sucede con el rabo de toro.

En casi todos los restaurantes, se oferta como tal,

cuando, en realidad, en la gran mayoría de los casos

se trata de cola de vaca.

Es otra deformación de la manera de hablar.

Es muy fácil decir: "Dame rabo de toro".

Ahí sí que me atrevería decirte, que el 95 o 99% de lo que se vende,

siempre es cola de vaca.

El rabo de vaca o de ternera. ¿Vale?

El rabo de toro, ¿cuántos toros se lidian en España? X.

No puede haber rabo de toro para todos los restaurantes

que consumimos rabo de toro.

Es una deformación del léxico. Hacerlo fácil.

En el mercado, no todos saben que cuando venden o compran

rabo de toro, en realidad, no lo es.

¿Usted suele cocinar rabo de toro o comerlo?

Sí. Y siempre que lo ha comido,

ha pensado que es de toro, no de vaca.

En el precio, ¿lo has notado, realmente,

cuando pagas por rabo de toro?

Pero eso, en el gremio, es normal.

Lo que ya no es tan normal, es lo que nos denuncia

el Presidente de la Asociación Gastronómica de Jaén.

En algunos sitios, están dando rabo de canguro por rabo de toro.

Es un plato que el turista lo busca.

Entonces, ¿qué ocurre? Nos hemos encontrado

en algunos restaurantes, poquitos, por suerte,

que no te ofrecen siquiera el rabo de ternera,

que es lo que, realmente, se consume.

Sino rabo de canguro.

Entonces, aquí hablamos de fraude.

El porqué ponen cola de canguro,

en lugar de rabo de toro, es muy sencillo.

La diferencia en el coste entre este producto y este,

puede ser de un 40 a un 60% inferior.

En el restaurante El Barco, de Jaén,

nos muestran las diferencias entre el rabo de toro

y el rabo de canguro.

Mira. Aquí tenéis la carne de canguro.

Y esta es la carne de rabo de toro.

Como veis, es una carne más rosácea.

Esta carne es más oscura.

Tiene muchas briznas y es diferente.

A las personas, un ama de casa tiene que ser muy experta

para diferenciar un tipo de otro.

-¿Por qué ocurre esto en España? Muy fácil.

Los controles sanitarios que se hacen,

no son suficientes para evitar todo este tipo de fraude.

Hay controles, pero son mínimos.

El puerto de Valencia es un punto de entrada

de esos posibles fraudes alimentarios.

Allí se realizan los controles pertinentes

a los productos que llegan de fuera de la Unión Europea.

En la frontera, es fundamental que realicemos los controles

cada uno en su ámbito, sanidad exterior,

sanidad animal, sanidad vegetal,

para garantizar que ese producto que viene de fuera,

cumple con los requisitos que se exigen

a los productos que se fabrican aquí, que sean similares,

y que no exista riesgo para los consumidores.

Todas las partidas alimentarias pasan unos controles

llevados a cabo por diferentes inspectores.

Revisan los alimentos y comprueban su calidad.

No solo por temas sanitarios.

En ocasiones, se intenta pasar droga escondida en alimentos.

Como ocurrió hace poco cuando se incautaron

200 kilos de cocaína ocultos en piñas tropicales,

procedentes de Costa Rica.

La revisión de cada mercancía es imprescindible.

Unos requisitos mínimos de calidad,

por debajo de los cuales, ya no merece el producto,

digamos, la calificación de comercializable.

Por ejemplo, indica los requisitos mínimos,

que el producto debe estar entero, que debe estar sano,

que no debe tener restos de plagas ni enfermedades

ni tierra ni arena, una actividad normal,

no estar helados, no estar podridos, etcétera.

Otra de las preocupaciones alimentarias,

es el trato que reciben los animales

que acabamos consumiendo.

Este infiltrado ha podido grabar unas imágenes muy duras

que, advertimos, podrían herir su sensibilidad.

Es indescriptible ver a un animal, a lo mejor,

que no llega al bebedero porque tiene las patas rotas.

Es indescriptible ver a un animal que le han roto el cuello.

Los pollos recién nacidos son tratados como objetos.

Amontonados en cintas transportadoras

y sin ningún respeto por su vida.

En estas imágenes grabadas por la Asociación Igualdad Animal,

se ve cómo transcurren las primeras horas de vida

de estos frágiles animales.

La explotación animal y las condiciones

en las que viven, pueden tener

consecuencias en la carne que comemos.

Por primera vez, en España, en Igualdad Animal,

conseguimos imágenes de incubadoras industriales de pollos

destinados al consumo cárnico.

Y lo que documentaron nuestros investigadores,

es terrible. Vimos cómo operarios arrancan

la cabeza de los pollos.

Cómo se aplastaban pollos con mazas.

O cómo, incluso, se tiraban pollitos

a contenedores estando aún vivo.

Es algo indescriptible y un maltrato animal terrible.

(Piadas)

Un equipo de "Teleobjetivo" ha quedado con la persona

que grabó estas imágenes.

Mantiene oculta su identidad porque su trabajo

como investigador infiltrado exige no desvelarla.

Si te digo la verdad, me rompe tener que estar viendo

a esos animales enfrente de mí, mirándome a los ojos,

y que yo no pueda hacer nada. Para mí es muy, muy, muy duro

tener que estar quieto, sin gritar,

teniéndomelo que comer yo mismo. Lo único que puedo hacer

es coger su testigo, grabarle para mostrar a la gente

lo que está ocurriendo en estos lugares que,

de otra manera, no nos lo podrían enseñar.

¿Cuánto tiempo estuviste trabajando en esta granja?

En la infiltración de la investigación

de incubadoras de pollos hemos estado dos años.

Cuando entras, percibes un olor fuerte a amoníaco

que casi es como que te da un golpe en la cara,

percibes mucho sufrimiento, porque ves muchos animales

en un espacio muy pequeño

que desesperadamente intentan moverse.

Ves animales muertos.

En esta investigación, llevada a cabo en granjas españolas

de Lleida, Girona, Tarragona y Burgos,

han conseguido imágenes que son así de impactantes.

Las grabaciones muestran cómo los pollitos enfermos

se asfixian en contenedores

o mueren aplastados.

Los que tienen más suerte y son fuertes,

serán enviados a las granjas industriales de engorde.

El animal en la industria cárnica, al ser visto como simple mercancía

de la que hay que obtener el máximo beneficio económico,

eso acarrea una serie de consecuencias.

En este caso, como se trata de que crezca lo máximo posible

en el menor tiempo posible,

eso significa que los animales van a enfermar,

que la industria cárnica utilizará antibióticos,

significa que muchos animales van a morir en las granjas

y en eso está precisamente que se utilice a esta raza,

la raza broiler, para que crezca,

su cuerpo crezca de forma antinatural

hasta tal punto que se le rompen los huesos

porque no soportan su propio peso.

Si lo comparamos con un bebé humano,

sería que el bebé humano, en dos meses, pesase 300 kilos.

Según Igualdad Animal, la industria de la carne

fomenta un trabajo en cadena

donde todo sucede rápido

y donde el trabajador piensa lo menos posible.

Los animales son tratados como objetos,

no hay inspecciones ni control sanitario

He ido a granjas donde nunca había entrado la Administración,

donde hacía cinco años no entraban,

he ido a granjas donde sí la Administración va,

el veterinario va, pero se queda en la puerta de la granja,

firma como que ha entrado, ha visto a los animales

y, realmente, no ha entrado por la puerta.

Lo que te puedo decir y, según mi experiencia,

es que los animales no son tratados

como seres individuales,

sino simplemente como dinero, como recursos, como objetos.

Lo mismo que ocurre en las granjas de pollos,

sucede también en las de cerdos.

En estas imágenes que vemos con Javier,

queda clara la suciedad extrema y las condiciones de hacinamiento

en las que viven los animales.

Hay muchos índices de bajas laborales

porque los animales, cuando los están intentando matar

o siguen estando conscientes, a veces les dan coces...

Es terrible, es terrible la situación.

(Gruñidos)

Hay una tendencia a nivel mundial en la que se está demostrando

que determinados productos cárnicos no solo provocan

un sufrimiento atroz para los animales,

sino que son completamente dañinos para el medio ambiente

e, incluso, también dañinos para nuestra salud.

Igualdad Animal quiere que todos nos pongamos

en la piel de estos animales.

Por eso, ha lanzado una campaña con realidad virtual.

(Gruñidos)

Gracias a la tecnología inmersiva a 360 grados,

el que se las pone se siente como si fuera un cerdo en un matadero.

Es todo muy real y asfixiante.

Ves las heridas de los otros animales,

no tienes espacio.

El experimento lo hicieron con gente de la calle

y las reacciones y caras de todos dicen mucho.

Desagradable porque es la realidad y, yo qué sé,

que pasa a diario pero nadie lo sabe

o prefiere no saberlo.

-Me parece fatal que la gente no tenga conciencia

sobre estos temas y se trate así a los animales, con esta crueldad.

Impresionados se quedaron también

la actriz Angy Fernández y Pablo Puyol.

Son do de los rostros conocidos que han vivido esta experiencia.

Es horrible esto, tío.

(Gruñidos)

(SOLLOZA)

Uf... Un poco duro esto.

Pero no para mí, ¿sabes? Para ellos, ¿no?

Animo a la gente que lo haga por ver la realidad,

porque a mí muchas veces me pasa que...

Que quiero girar la cara hacia otro lado

y taparme los ojos porque no quieres ver lo que pasa,

pero... Pero esto es lo que pasa.

Y lo tenéis que ver.

-Esto es otra cosa, esto es...

Esto es vivirlo en primera persona,

es convertirte en uno de esos animales,

en este caso, un cerdo.

Es duro, muy duro de ver, pero que...

Que todo el mundo debería verlo.

(Gruñidos)

-Es indescriptible ver un animal, a lo mejor,

que no llega al bebedero porque tiene las patas rotas;

es indescriptible ver un animal que le han roto el cuello,

intenta respirar y no puede.

Eh...

Muchísimo sufrimiento, no me cabe en el corazón

el sufrimiento que tengo,

que tuve y que, seguramente, tendré.

Ahora veremos las estrategias de marketing

que utilizan las marcas para conseguir vendernos sus productos.

Si damos la vuelta, vamos a ver que hay un 85,5% carne de vacuno.

Todo esto que lleva, los además,

en carne picada no podría llevarlo, no sería legal.

¿Sabemos lo que comemos?

Compramos un alimento creyendo que es una cosa,

pero en realidad es otra.

Ni el rallado es queso, ni el york sándwich es jamón.

Las marcas juegan al despiste en muchas de sus etiquetas.

La verdad va siempre con letra pequeña.

Ni sabemos lo que compramos, ni sabemos lo que comemos.

Un gran porcentaje de consumidores no lee la etiqueta, para empezar

y, cuando las lee, induce a error.

Las asociaciones de consumidores han conseguido que

la nueva ley de etiquetado obligue a incluir más información

sobre los ingredientes de cada producto.

Pero hecha la ley, hecha la trampa.

Fraude, engaño, eh... Publicidad engañosa.

Esto puede ser que cumpla la ley pero que, por su publicidad,

por su marketing, induce error al consumidor

y compra una cosa creyendo que está comprando

otra de mayor calidad.

La OCU ha puesto en marcha

una campaña denominada "Etiquetas trampa".

Las frases publicitarias fomentan los malentendidos

y, en los supermercados, muchos alimentos

no son lo que parecen.

Nos vamos a hacer la compra para revisar

con la portavoz de la OCU

etiquetas e ingredientes.

En nuestra cesta alimentos que vamos a revisar con detenimiento.

Un producto del que hemos recibido muchas preguntas,

consultas y etiquetas es la picada de vacuno.

Porque, normalmente, en el lineal aparece carne picada.

Esto no es carne picada, la referencia legal,

que significa que es carne picada 100% y nada más.

Si damos la vuelta al etiquetado,

vamos a ver que hay 85'5% carne de vacuno,

pero lleva, aparte de agua, fibra vegetal, proteína de soja,

sal, especias, dextrosa, sulfito, antioxidantes...

Todo esto que lleva, los además,

en carne picada no podría llevar, no sería legal.

Hemos encontrado una marca, cuando hicimos el estudio,

que tenía el 60%, es decir, casi la mitad.

Sin embargo, el precio no era el más barato.

Otro producto estrella en la campaña de etiquetas trampa,

es el rallado, porque es verdad que por ningún lado pone queso,

pero cuando un consumidor va a comprar queso rallado,

lee queso rallado. Pero induce a error,

esto es grasa vegetal.

¿Qué problema tiene la grasa vegetal?

Como dice aquí, funde y gratina:

Ni funde, ni gratina bien; se quema.

La grasa vegetal de palma en dosis elevadas

es perjudicial para la salud, es cancerígeno

y, si no llevamos la cuenta, pueden provocar problemas de salud.

Cuando vemos jamón cocido o jamón de york induce a error.

Cuando vemos la palabra york, significa que es fiambre, es decir,

que no es jamón cocido sino que son partes del cerdo

de menor calidad mezcladas, trituradas,

en las que puede haber tendones, grasa...

Y hacen una pasta que funde al calor y sale esto,

que es para lo que, digamos,

para jamón de sándwich de menor calidad.

¿Pero qué ocurre? Que los consumidores

cuando ven york piensan que es jamón de york cocido.

La Universidad de Barcelona ha analizado más de 3000 productos

para comprobar si existe una publicidad engañosa.

Las conclusiones del estudio evidencian que en el etiquetado

se juega con las palabras para potenciar y mejorar

las propiedades de los alimentos.

Los productos lácteos en general es el tipo de alimentos

donde hay más declaraciones de salud.

Entonces, como es donde hay más,

también es donde hay más incumplimientos.

En los productos lácteos hay muchísimas funciones

atribuidas a las vitaminas, lo que no se puede decir

es que, por tomarte más de una vitamina

vayas a ser más listo, envejezcas más tarde...

En este caso se trata de una bebida energética

donde están haciendo alusión

a unas funciones de la cafeína.

Eh, la cafeína es reconocido que tiene un efecto estimulante

y que reduce el sueño, lo que pasa que hoy por hoy

no está todavía dentro de la lista de efectos autorizados.

Evidentemente, cuando tú ves un corazón,

puedes más o menos intuir que te están diciendo

que ese producto va bien para el corazón.

Para poder hacer esta imagen, tiene que haber una declaración

permitida y, en este caso, pues en este producto

no está escriba ninguna declaración autorizada

para poder justificar el corazón.

Otro tema, por ejemplo, es el tema del blanqueo,

pero si hay algún producto en el que dice

que sirve para blanquear los dientes, de momento,

no hay ninguna declaración autorizada en este sentido

y, por tanto, sería incorrecto. No hay suficiente evidencia,

por decirlo así, para poder decir que actúa como blanqueante.

Esta es una margarina que se comercializa

y, además, es de los mensajes que lleva más tiempo en el mercado

para reducir el colesterol

O sea, un producto que contenga fitoesteroles y que dice

que ayuda a reducir el colesterol, hay que creérselo porque es así,

hay mucho estudio detrás que loa avala.

Pero hay un pequeño inconveniente

y es que reducen la absorción de los precursores de vitamina A.

Entonces, hay que hacer aquí un balance riesgo-beneficio.

¿Qué quiere decir esto? Que una persona

que no tenga el colesterol elevado,

o en la frontera, no vale la pena, el beneficio no lo necesita

y tiene un riesgo.

Inducen a error, dan información inexacta,

engañan con la publicidad y, en ocasiones, nos estafan.

La industria alimentaria requiere de un control exhaustivo

para evitar el fraude y que unos pocos saquen provecho.

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • ¿Sabemos lo que comemos?

Teleobjetivo - ¿Sabemos lo que comemos?

14 jun 2016

Los reporteros de Teleobjetivo investigan diversos fraudes alimentarios: por qué el 73 % del atún rojo que se vende en los supermercados no lo es, el fraude que existe al comercializar como buey lo que realmente es carne de vaca vieja y los peligros para la salud pública que puede provocar el marisqueo furtivo, una práctica que enfrenta a legales e ilegales en Galicia. El programa ofrece también las impactantes imágenes recogidas por un investigador en una explotación de pollos y muestra a los engaños en el etiquetado de productos.

ver más sobre "Teleobjetivo - ¿Sabemos lo que comemos?" ver menos sobre "Teleobjetivo - ¿Sabemos lo que comemos?"
Programas completos (34)

Los últimos 69 programas de Teleobjetivo

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios