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No recomendado para menores de 16 años Teleobjetivo - Adolescentes sin límites - ver ahora
Transcripción completa

Son adolescentes.

Con solo 13 años ya consumen alcohol

de manera compulsiva. El ron me sienta muy mal

y nos bebimos siete botellas entre dos.

-Esto es cogollito para él.

Las drogas también están al alcance de su mano.

¿Esto qué son? Cocaína.

¿Y esto? Esto son dados, es MDMA.

Bueno, éxtasis. Algunos beben en la calle

y otros en locales ilegales.

Espérate 10 minutos. Sí, sí.

Navajazos, peleas, de todo.

Este consumo tiene mucho que ver

con la creciente violencia de los adolescentes

hacia sus padres. Le metí un guantazo

y le retorcí el brazo.

Pero no le rompí nada.

-Me han denunciado mis padres por... por pegar.

Por pegarles, por robar...

Han venido varias veces la Nacional a casa.

Ante estas agresiones, algunas madres

internan a sus hijos en centros de menores.

Empezó fumando porros con 11 años.

Estaba por encima el consumo que el resto de las cosas.

Nos mentía permanentemente e, incluso, llegó a robar.

Y otras deciden enfrentarse a situaciones límite.

Pues en una ocasión tuve que ir a saldar deudas con mi hijo

y enfrentarme a... a un camello.

La violencia de algunos adolescentes

también se dirige hacia los compañeros de clase.

(LEE) Siempre me golpeaban,

cuando no eran balonazos en la cabeza,

era un muletazo en el ojo. Si no, un chichón en la frente.

Pero me decían que eran cosas que pasan,

accidentes del cole.

¿Hay tanto bullying como dicen? Sí.

Esa agresividad también se manifiesta

en las relaciones de pareja.

Le dije: "No sigas por ahí.

Te voy a denunciar", para meterle miedo.

No lo iba a hacer. Me miró a los ojos,

me dio un cabezazo y me dijo:

"Ya tienes motivos para denunciarme".

¿Qué pasa con tu amiga Lidia? Su novio la controla mucho.

Hoy en "Teleobjetivo": Adolescentes sin límites.

(Disparo)

Jóvenes violentos que agreden a sus familias.

(Vocerío)

A sus parejas.

(Gritos y voces) ¡María, María!

¡María!

Y a sus compañeros de clase.

El consumo de alcohol en menores suele iniciarse en España

alrededor de los 13 años.

Esa es la media, algunos empiezan antes.

¡Con patrocinio! ¿Eh?

Y una pregunta...

Sí, para comida. ¿Y luego la gastáis en...?

Tú, cuéntame, has llegado al coma etílico.

Sí. ¿Por qué? ¿Qué pasó?

Pues porque el ron me sienta muy mal

y nos bebimos siete botellas. ¿Siete botellas?

¿Entre cuántos? Entre dos.

¿A qué edad os habéis hecho el primer cubata?

Yo a los 12 años. ¿Qué bebíais, por ejemplo?

Yo Negrita. -Yo ron.

-Yo caipirinha. -No me acuerdo.

-Yo whisky. Y una pregunta:

¿Dónde, por ejemplo, podéis conseguir alcohol siendo menores?

(TODAS) En el chino. ¿En el chino?

Le mando a un señor que me lo compre.

-Ah, o en el Mercadona.

Este otro grupo de chavales compra el alcohol

en una tienda de alimentación de su barrio.

¿En los chinos os los venden sin problemas?

Y, además, de alcohol, para divertiros...

¿Llevas ahora, por ejemplo?

¿Y eso a cuánto os sale pillar el gramo?

Les vemos entrar y, unos minutos después,

salir con las bolsas.

Una vez que tienen el alcohol,

prefieren irse a beber a un lugar escondido.

Es un sitio que conocen perfectamente.

Allí, sentados en las vías, se sienten libres

para consumir una botella de ron que mezclan con Coca-Cola.

¿Cuánto soléis beber más o menos? Una botella por cada dos.

¿A veces viene la poli también? Vienen por las peleas.

¿Y cuál es la pelea más gorda que habéis visto vosotros?

Cuando vinieron un grupo de neonazis

y empezaron a pegar a todo el mundo.

-Y se metieron unos negros moros contra unos blancos y "¡pam!".

-A mí me intentaron robar y les rompí la nariz.

(Risas) ¿Tú les pegaste?

Sí, porque iba borracha.

-A una le dejé el pezón morado y a otra el ojo.

(Risas) -El pezón morado...

-Y a mí me dejaron el ojo también morado.

(Música techno)

A medida que se hace de noche,

los menores están más descontrolados.

Al abuso del alcohol se une el consumo

de otro tipo de sustancias.

Yo ahora mismo voy drogado, pero te digo qué quiere la gente.

Las drogas... ¿Qué te has metido?

Cocaína. Cocaína. ¿Solo?

Solo, solo cocaína. Vale, vale, cocaína y M.

Pero una cosa, las drogas afectan distinto a cada persona, ¿vale?

Yo, a lo mejor, me pongo de M

y me afecta menos que si me pongo de cocaína.

¿Qué es esto? Polen, ¿vale?

Sí. Eso es para los porros.

Polen de primera calidad.

¿Esto qué son? Cocaína, pero no te lo abro

por si vienen otra vez. Vale.

¿Y esto? Esto son dados, esto es MDMA.

Bueno, éxtasis. -Como el cristal, pero concentrado.

¿Y dónde consigues esto, por ejemplo?

Esto... -La hermana.

-No, no. Esto... Buah, me voy muy lejos.

¿Cómo vas tú? De puta madre, ¿no me ves?

¿Esto de quién es? Eso es mío.

(Risas y voces)

¿Aquí cuánto llevas? (RÍEN)

¿Cuánto llevas aquí? 10 euros, 10 euros.

10 euritos. Dos gramos.

¿Y esto es para ti solo, por ejemplo, o para...?

¿Lo compartes? Este cogollito para ellos.

(Risas)

(Voces) ¿Cuánto os cuesta más o menos eso?

Esto 35 pavos. ¿Y eso más o menos cuánto os dura?

Una hora como mucho. Una horita entre dos o tres.

Además de beber en la calle, algunos menores se reúnen

en locales en los que pueden consumir

todo el alcohol y las drogas que quieran.

Recientemente, la Policía Municipal de Madrid

tuvo que entrar a la fuerza en este edificio de oficinas

en el que había montada una fiesta completamente ilegal.

Se encontraron en torno a unos 80 jóvenes.

Después se constató que 51 de ellos eran menores.

El organizador de la fiesta pues cerró el edificio

para impedir el acceso a la Policía.

Y, por otro lado, pues los jóvenes no pudieron salir del local.

El organizador es un adulto de 40 años

que hace negocio con estas fiestas ilegales.

Lo que hace es contactar con menores,

organiza fiestas de manera ilegal,

cobra un precio de entrada por ello, unos seis euros.

Y lo que hacen es, una vez en el interior,

pues ya consumen alcohol, tabaco.

No hay ningún tipo de autorización, ni de...

Ni cumplen ninguna medida de seguridad.

En "Teleobjetivo" hemos localizado uno de estos locales

donde se reúnen adolescentes para beber

fuera del control de los adultos.

La colaboradora se acerca para hablar con la persona

que, al parecer, lo tiene alquilado.

Es mayor de edad y nos explica cómo funciona el negocio.

¿Sí?

Gracias, hasta luego. Hasta luego.

Este tipo de locales está muy de moda

y a nuestro equipo le resulta sencillo localizar otro.

Hacemos guardia frente a él.

En cuestión de minutos, vemos entrar a varios jóvenes,

casi todos menores.

Es un goteo constante.

Entran unos, salen otros.

Siguen llegando.

Este joven de la imagen entra con su bicicleta.

Si eres menor pues te pillas un local.

Más que nada para... No sé, para beber.

¿Cuánto cuesta un local de estos más o menos?

Depende de cómo sea. -Del tamaño...

-Yo en el que estaba metida hace poco

eran 25 metros cuadrados, que no era muy grande,

150 euros al mes. Pero ten en cuenta que

éramos 30 y, a lo mejor, tocábamos a muy poco cada uno.

Tú estás en un local. ¿Cuánto te cuesta el local?

Pues ha variado mucho. Al principio era más barato,

pagábamos unos 20 euros. Pero se fue gente y pagamos más.

Pero al final no te vas a ir porque dices:

"Es que estoy con mis amigos".

Si no pago el local, estoy en la calle solo.

El local, sin embargo, provoca molestias

para los vecinos, que ya están hartos

de aguantar el ruido y la suciedad.

Cosas buenas no hacen nada,

o sea, no hacen nada porque se pelean,

beben... beben mucho.

Y, bueno, y sacan ahí cosas, eh... Sofás.

Bueno, últimamente molestan mucho

y todo está lleno de cristales.

Cuando no tiran una botella, tiran dos o tres botellas.

El otro día, bueno, hubo unos gritos,

una pelea, ahí pegándose, unos puñetazos, unas cosas...

Nos ponemos en contacto por teléfono con el dueño

del local para comprobar si está al tanto

de las fiestas y de lo molesto que resulta a los vecinos.

Le llamo porque hemos recibido varias quejas de vecinos.

Yo sé que hubo algún hecho puntual.

Por lo que me han dicho ha habido alguna vez una queja

de algún vecino. Me llamó el otro día

una chica diciéndome que si yo alquilaba locales

para fiestas, y le dije que para nada.

Yo para fiestas no se lo alquilo a nadie.

Conmigo hablaron cuando lo alquilaron

con la finalidad de juntarse, un centro de reunión.

El concepto centro de reunión al parecer es diferente

para unos y otros.

Nuestra cámara sigue haciendo guardia en la puerta

del local. Anochece.

Está meando uno ahí fuera.

La fiesta continúa y los vecinos han llamado

a la policía que acude al local y habla

con el que dice ser el responsable.

Pero no puede entrar: es un local privado.

Los menores pueden consumir dentro alcohol

sin que nadie les diga nada.

Al cabo de unos minutos nos acercamos a preguntar.

Nos han llamado los vecinos del barrio y dicen

que han tenido problemas con vuestro local porque hay

mucho ruido por las noches. Entonces, venimos a preguntar.

No... A mí me han dicho por ruido.

Los chicos están como en su casa.

Allí se sienten protegidos. Los vecinos ya se han quejado

pero tienen miedo a hablar con las cámaras

y han decidido que sea el administrador su portavoz.

Ellos actualmente el miedo que tienen es lo único

que consigan al enfrentarse a ellos es estar

más perjudicados de lo que ya están.

Ellos no quieren declarar ni que conste en sus datos

no sea que tomaran represalias con ellos.

Mientras hacemos la entrevista, una vecina se acerca

para preguntarla al administrador.

Es muy molesto, ¿no?

Hacen pelea y todo me han dicho.

¿Entre ellos? No tenía yo constancia.

Efectivamente. La puerta está sin el cristal que le protege.

Según los vecinos fruto de una pelea

entre los chavales. El local parece pequeño

y no muy apropiado para montar fiestas.

Si estos locales están pensados para 50 personas y metes

a 100 o a 150 siempre llega un momento en el que, al haber

mucha gente y poco espacio hay problema.

Y más si están bebiendo y tal.

El problema es ese: el tamaño de los locales

no se corresponde con la cantidad de gente

que hay dentro.

Por teléfono, es un dato que también nos confirma

el propietario. Yo no sé si es que

en los alrededores se pueden reunir. Es un local

que tiene 30 metros cuadrados, aquello no puede ser

para hacer una macrofiesta. Desde la calle tengo

algunas imágenes donde se ve un tránsito enorme.

¿Todos entran allí? No caben. No llega a 30 metros

cómo va a entrar tanta gente. Lo que le dije a ellos

cuando lo alquilaron fue que los responsables eran ellos

con los problemas los vecinos y de allí

internamente. Yo voy a tomar cartas en el asunto.

A esos menores de edad o les he alquilado el local.

Para estos jóvenes, el alcohol y el consumos de sustancias

es una forma puntual de diversión.

En otros casos, estos hábitos son diarios.

Cuando estos sucede los menores cambian

su carácter, se despierta su agresividad y hace

que se conviertan en tiranos dentro de su propia casa.

Consumía alcohol y marihuana. Sí que es verdad

que cuando consumía me ponía muy agresiva. Ya empezaba

de ahí la pelea porque mi madre me decía "Has bebido".

Niños que agreden.

¡Me tienes que dar dinero! ¡Que necesito dinero!

Padres que reciben esas agresiones.

Conductas violentas en la casa, en la familia.

Las denuncias de padres maltratados por sus hijos

aumentan cada año.

Tenía mucha rabia hacia ellos y la verdad

es que tenía ideas bastante confundidas

En parte por los porros porque fue cuando empecé

a tener problemas con mi padre, empecé

a insultarle a él y a tratarlo peor.

Este centro privado de Madrid tiene 96 plazas

para adolescentes con problemas de convivencia con su familia.

Aquí dentro no se puede fumar, no pueden tener móvil,

y tienen cortado el acceso a las redes sociales.

Se trata de hacer un paréntesis en su vida.

Para llegar hasta situación de violencia filio-parental,

los chicos no llegan de repente un día y agreden a sus padres.

Normalmente, ha habido una mala educación por parte

de los padres, divorcios traumáticos, situaciones

familiares estresantes... Es cierto que va asociado

muchas veces al consumo de drogas,

sobre todo alcohol y cannabis.

La denuncia es el último recurso.

Carmen lo sabe porque se pasó años sin saber qué hacer

con su hijo. La situación inicial era

que empezó a fumar porros con 11 años y se le fue

de las manos, estaba por encima del consumo que el resto

de las cosas. Perdió la disciplina,

mentía permanentemente e incluso llegó a robar.

El perfil del agresor en los casos de violencia

en el hogar es un varón y que ataca casi siempre

a las madres.

En esta descripción encaja Pedro: tiene 15 años

y lleva 8 meses ingresado.

A mi padre más en concreto una vez que tuvo que ir

al hospital porque le pegué puñetazos. Y a mi madre,

empujones alguna vez sí. Y con mi madre esos problemas

eran de siempre, pero la verdad no sé

qué se me pasa por la cabeza para decirle esas cosas.

Ahora me doy cuenta de que no hay ninguna razón

concreta para eso.

A este centro llegan chicos que son incontrolables

para sus madres.

Las cosas llegan a un punto en el que mi hijo llega

a desaparecer de casa y decido tomar esta iniciativa

con todo el dolor de mi corazón porque no lo he pasado

en mi vida con más dolor que al ver a mi hijo así

y tener que dejarle allí.

Para los adolescentes, no es fácil asumir

que sus propios padres les internan en un centro.

Cuando vine y vi esto pues me cagué en ellos,

no me gustó nada.

Pero desde el primer día que entré decidí cambiar

por ellos, básicamente, y por mí también.

Sí, he consumido bastante droga. Empecé con el tabaco,

después con los porros y luego me gustó bastante

la cocaína en alguna fiesta, el cristal y llegué

hasta el éxtasis.

La historia se repite. Conflictos con los padres.

Falta de límites. Pequeños tiranos que acaban

siendo agresivos.

En mi casa los límites los ponía yo. Consumía

alcohol y marihuana. Y cuando consumía me ponía

muy agresiva o ya empezaba de ahí la pelea porque

mi madre me decía "Ya has bebido".

He llegado a las manos con mi madre y mi hermana

meterse por medio y tal. Pero con mi padre nunca.

¿Qué tal? Buenos días.

A veces, cuando la relación es muy mala entre padres

e hijos hay que separarles porque los padres

y estos hijos quieren quererse. Esta es una patología del amor.

Y la prueba es que en sus habitaciones

suelen poner la foto de su familia, que a veces

ellos se lesionan, que por la noche,

ellas solas lloran mucho...

Pero, subjetivamente, no se sienten queridos.

El síndrome del emperador se da en adolescentes

de 11 a 17 años.

Actitud agresiva y poca tolerancia

a la frustración.

La gran mayoría de ellos se retroalimentan entre ellos.

Se juntan en pandillas como la que nos encontramos

en las afueras de un instituto de Valencia.

¿Habéis tenido alguna vez pelea en casa

pero de llegar a las manos? Sí, yo no voy a mentir,

con mi padre, con mi madre y con mi hermano.

¿Qué ha pasado con ellos? Pues que he acabado...

De pequeño con mi hermano he acabado pegándome.

Pero ¿con tus padres también? También. Con mi madre

por no hacerle caso algún empujón.

No la he agredido de pegarle pero empujón o agarrarle

para que no me coja, eso sí. Pero a mi padre sí fue

en los 12 o en los 13 que pasó una movida

que empezamos a pegarnos, y mi madre me dijo:

"Párate o llamamos al 112".

Estas actitudes violentas tienen mucho que ver

con el consumo de drogas, algo que reconocen casi todos.

Es alarmante comprobar que cada vez es más común

en edades más tempranas.

Ahora después de clase, de estar todo el día

trabajando te viene bien un porro, te relajas

y vuelves a entrar con más energía.

¿Cuándo es la primera vez que os habéis hecho

un cubata o un porro? Empezando la ESO o casi sexto.

¿13, 13 años y ya empezáis con porros y alcohol?

Bueno a probarlo.

Y ya después viene el engancharte.

Si te mola mucho la dosis vas a querer más.

Es malo también eso porque te gastas mucho dinero.

Aunque sea malo da igual,

al fin y al cabo vamos a morir de cualquier cosa.

Hombre, ya, pero... -Yo prefiero morir disfrutando.

Para la juventud acceder

a las drogas es demasiado fácil.

Terminan hasta robando a sus propios padres

para comprar lo que van a consumir.

Cogiendo cosas de casa para venderlas,

para tener dinero.

Para tu consumo propio. Claro.

Yo lo mismo, yo en mi casa, no voy a mentir,

pero quitándole dinero a mi madre lo he hecho.

Quitarle el dinero de la tarjeta del banco

para gastármelo en tabaco.

Los porros, no vamos a mentir.

Vale, ¿pero de cuánto dinero estamos hablando?

300 euros.

¿Los porros por ejemplo dónde los conseguís?

Ah, pues en el pueblo. -Sí, en el pueblo.

A ver, pueblo o ciudad. -Te acercas a una chabola

o quedas con un coleguita tuyo por el móvil.

Y ya está. ¿Lo veis fácil conseguirlo?

Sí, es muy fácil. -Es muy fácil.

Es fácil, otra cosa es que ya...

Hoy en día muchos se dedican más a eso.

Es la forma más fácil de ganar dinero.

¿Eso por qué? Cuéntame, ¿por qué es fácil?

Porque no tienes que estudiar. -Claro, no tienen estudios.

Es simplemente coger y pesar.

Coger, pesar y llevárselo.

¿Y alguna vez te han llegado a denunciar tus padres

o a amenazarte por eso? Me han denunciado.

Me han denunciado mis padres

por pegar, por pegarles, por robar.

Lo que más ha sido ha sido denuncias por casa

de pegar, robar, pegar.

Han venido varias veces la nacional a casa.

(Música)

En el caso de que los padres denuncien y se imponga

una medida judicial por violencia filio-parental

los jóvenes ingresan en centros de menores

como este de El Cabañal, en Valencia.

Su madre no supo parar a tiempo la situación que tenían en casa

y que cada vez era más conflictiva.

La agresividad de él era pues insultos, gritos,

dar golpes a objetos.

Ponerte un poco entre la espada y la pared.

Porque realmente lo que era

el chantaje emocional lo hacía muy bien.

Y aunque tú querías mantenerte firme y demás

es que era imposible.

Entonces al final cedías.

Sabías que lo estabas haciendo mal pero acababas cediendo.

Tanto cedió que llegó a hacer cosas

que nunca creyó que haría.

Pues en un par de ocasiones tuve que ir a saldar deudas

con mi hijo y enfrentarme a...

a un camello.

Así, tal cual.

Y emocionalmente cómo vives tú eso.

Pues muy mal.

Muy mal porque una de las veces

tuve que salir con mi hijo pequeño.

Tuve que salir con un niño de 11 años en coche

a saber a qué me iba a enfrentar.

Que son decisiones muy duras pero ves a tu hijo de 15 años

diciéndote que lo han amenazado de muerte

pues no sabes qué hacer.

Pasar por el centro les cambia.

Aprenden a respetar.

Algunos como este joven de 17 años ya están fuera.

Fue condenado a un año de internamiento

que ya ha cumplido.

Pegó a su padre.

¿En ese momento qué te pasa por la cabeza

para llegar a pegarle a tu padre?

Pues una rabia muy grande, impotencia

y aparte de la agresividad acumulada por ciertas...

ciertas cosas de mi vida pues ese día no pude más

y se me fue la cabeza y le pegué.

Le metí un guantazo y le retorcí el brazo.

Pero no le rompí nada.

La violencia está muy presente

en el día a día de algunos jóvenes.

En ocasiones puntuales se hacen daño a sí mismos.

Los responsables de estas líneas telefónicas

se muestran preocupados por el aumento de llamadas

de menores con ideas suicidas.

Atendemos una media de mil llamadas diarias.

La mayoría de esas llamadas son niños y adolescentes

que llaman por cualquier situación que les preocupa

o les está ocurriendo en ese momento.

nos hablan de miedo, de ansiedad,

de sentimiento de soledad.

Incluso mucho han aumentado las iteraciones suicidas,

los intentos de suicidio, la autolesiones.

Y esto nos hace reflexionar qué está pasando,

qué están viviendo ellos, cómo se sienten.

Según el último estudio de la Fundación ANAR

en el último año han aumentado

un 75% los casos de violencia entre iguales.

Cuánto tiempo, ¿no?

Sobre todo acoso escolar.

(GRUÑE)

(RÍEN)

Teléfono ANAR, buenas tardes.

¿Desde cuándo ocurre esto?

¿Esto se lo ha contado a alguien más

además de a nosotros?

Hay determinadas violencias como puede ser el acoso escolar

donde los niños tienden a guardar silencio.

Lo mantienen en secreto.

No se atreven a contarlo a los padres.

¿Tú le has podido contar a este amigo

esto que te ocurre en clase y poder hablar sobre ello?

Muchas veces lo que detectamos es bien porque están amenazados

por los propios agresores para que no lo cuenten.

Otras veces lo que notamos es que piensan

que sus padres no le van a creer.

O es peor aún, que le van a creer

pero no le dan importancia.

El porcentaje de víctimas que sufre acoso escolar

es cada año más preocupante.

Según un informe de Save The Children

un 9% de los jóvenes españoles entre 12 y 16 años

ha sufrido acoso escolar.

Nunca me decían nada bonito, solo marginada, guarra, falsa,

acoplada, huele a mierda cuando tú llegas.

Todo el mundo está deseando perderte de vista.

Victoria tiene 13 años y asegura que sufre

acoso escolar desde hace 6.

Cuenta que sus compañeras adoptaron los roles

de una conocida serie.

Las otras eran las Divinas

y a ella le tocó ser el patito feo,

la marginada.

Escribió una carta contando los momentos más duros.

Me desaparecían los libros y los cuadernos,

especialmente cuando había examen o deberes.

Y también el abrigo, la goma.

Y luego me aparecían misteriosamente

mientras los profesores afirmaban que me los dejaba yo.

Mar empezó a darse cuenta de que algo no iba bien

en el colegio de su hija.

Y mi hija pasó de ser brillante, preciosa, educada,

una niña que transmite

y cómo no se van a fijar en ella.

Pues pasó de ser una niña con dificultades

en sus relaciones que necesitaba determinadas

cosas para sentirse bien.

Uno de los indicadores que dio fue que se desvinculó

de todas las actividades con sus compañeros.

Mis padres decían que parecía una Diana,

pero no quería preocuparles. Y además me advertían

que si contaba algo a mis padres me iba del grupo.

Aunque también decían ellas que no tenía grupo.

Los especialistas evidentemente

decían que era una auténtica barbaridad.

Hacen un informe diciendo que no puedes compartir

espacios comunes con el foco del maltrato.

Nosotros nos estamos dos meses

llamando a todas las puertas que se nos ocurre:

consejería, fiscalía de protección,

Policía Nacional, Policía Municipal.

Y ellos consideran que esa niña tiene que estar en ese nivel

y si no que bajan a nuestra hija de nivel.

Entonces nuestra hija empieza a adelgazar,

empieza a hacerse heridas y el día que dijimos

ya esto ya hasta aquí.

Los especialistas nos dicen que ya no se la puede pedir más

y un día se provoca el vómito. Y ya no vuelve.

Siempre estaba golpeada,

cuando no eran balonazos en la cabeza

era un muletazo en el ojo,

y si no un chichón en la frente.

Pero me decían que eran cosas que pasan, accidentes del cole.

El aislamiento de la acosada

es una de las principales señales de que algo falla.

Esta foto de Victoria,

sola mientras sus amigas se divierten,

es muy significativa.

También hicieron un teléfono escacharrado en el vestuario

y se pasaron que jugaron todas menos yo.

Pero me di cuenta de que la frase era de mí

porque me miraban y se reían.

Luego me dijeron que la frase era:

"Victoria, la bola de carne."

El acoso escolar es un problema social,

no es un problema escolar.

Entonces cuando tú denuncias un acoso escolar

comienza un proceso de persecución a la familia

que ya no es el niño el que está mal mirado,

es la familia entera.

Legalmente no hay consecuencias ni para el colegio

ni para las acosadoras.

Psicológicamente para la acosada sí.

Tenía somatizaciones, tenía flashbacks.

Los flashbacks son como reproducciones

de episodios de maltrato. Estaba diciéndome:

"Me van a secuestrar y me van a matar."

Por desgracia este tipo de acoso

es algo cada vez más común.

Un equipo de "Teleobjetivo" se acerca a la salida

de un instituto y localiza a una joven

que se cambió de centro por ese motivo.

¿Tú te cambiaste de instituto? ¿Qué te pasó?

¿Hay tanto bullying como dicen? -Sí.

Sí, eso sí es verdad. -Bastante.

Yo por ejemplo esta mañana

había una chica también que decían:

"Mira, que viene esta chica."

Y se iban todas las chicas y a ella la dejaban sola.

Y ya se preguntaba ella:

"¿Qué he hecho yo para que me hagan esto?"

Y luego igual un chaval que era distinto a los demás

le daban de collejas y no paraban de darle

de collejas y se iba.

Pues mal, le veías triste, agachando la cabeza

que no puede hacer otra cosa.

Claro,... Y eso, los profesores, no lo ven,

evidentemente, porque están en sus clases.

Para resolver casos como los que acabamos de escuchar,

el primer paso es trabajar desde el centro educativo.

En el colegio Juan de la Cierva, de Madrid, decidieron tomar

medidas para combatir los conflictos entre compañeros.

Situaciones que empiezan por una simple discusión...

Eres un payaso, tío. Y acaban convirtiéndose

en problemas muy serios.

Creen que la prevención es clave y han puesto en marcha

un programa de mediadores

que llevan a cabo los propios alumnos.

Yo, como alumna mediadora, intento ayudar a que haya respeto

en el instituto, a que no haya acoso

y no haya malos rollos. Creo que es mejor que mediemos

entre nosotros, porque tú,

con un igual tienes más confianza que con un profesor.

Bueno, pues esto es Mediación e intentamos solucionar

los problemas, bueno, vosotros

dais la solución del problema y nosotros ayudamos...

A que haya respeto y que estéis bien.

Pues, yo he llegado nuevo este año al instituto

y no conocía a nadie, y me empecé a juntar

con los dos chavales que me sentaba en clase

y nos llevábamos muy bien, pero, hace dos o tres semanas

me dijeron los populares de la clase, que fuera con ellos

y, pues a los otros, como que les dejé más de lado

y solo iba con los populares.

¿Y ellos, qué relación tienen con tu nuevo grupo?

Mi nuevo grupo como que se meten

un poco con ellos porque son frikis

y, como están solos, pues, no sé, se meten con ellos.

En las mediaciones, es fundamental que intervengan

todos los implicados en el conflicto.

Primero, quería pediros perdón por haberos dejado de lado

con lo buenos amigos que éramos y si vosotros

aceptáis mis disculpas,

pasar más tiempo con vosotros. Sí, acepto tus disculpas,

pero, no sé, me parece muy mal que nos hayas dejado de lado

por una gente que, además, nos miran mal y nos llaman frikis.

Ya, pero, yo no hago eso. Ya, pero, tampoco, nos defiendes.

Ya, no sé, porque no quiero que me dejen de lado.

No deberías juntarte con alguien que nos insulta y se mete

con nosotros sin conocernos, se nos tacha de algo

que nosotros no somos o no creemos que seamos.

Eso es lo que nos sienta mal.

Hay muchos que deciden o creen que van a tener

pues, mejor publicidad si no hay conflictos,

si no pasa nunca nada...

Y lo que intentan es tapar esos conflictos

y en los casos más graves, incluso, algunos pueden

hasta recomendar a la familias

que se lleven a los hijos a otros centros.

Nosotros pensamos que todo lo que pasa en los centros,

supone una oportunidad educativa para trabajar.

Además del trabajo del centro,

es necesaria la colaboración de los padres.

En este vídeo que estamos viendo grabado en un instituto

de Barbate, Cádiz, la agresión se produce contra

una profesora a la que un adolescente, le quema el pelo.

(Golpe)

Que la vas a atragantar. Para los chavales,

el móvil se ha convertido en una herramienta

para captar todo tipo de situaciones

por muy crueles que sean.

¡María, por favor, María, tía!

Los jóvenes graban imágenes y se las envían a sus amigos

para reírse o burlarse.

Muchos vídeos son de contenido sexual o violento

y pueden hacer mucho daño

a la persona que aparece retratada.

¡Métele! ¡Métele!

¡Métete! ¡Métele!

¡Claro!

Había una chica, pues que pasaba vídeos, a lo mejor,

a un chico y, pues, haciendo de todo

y ese vídeo, pues, ha pasado por toda España, vamos.

La conoce todo el mundo.

Que la vas a atragantar.

Eso lo ve todo el mundo, se convierte en una guarra,

claro, pues, todo el mundo ya se ríe, le hacen bulling...

¿Conocéis alguna amiga,

por ejemplo que lo haya pasado mal?

Chicas que mandan notas de voz a chicos, yo qué sé,...

Los chicos la reenvían a sus amigos y a todo el mundo.

Peleas de chicas, me llegan muchísimo y me parece que...

¡María, por favor, María!

Por ejemplo, nos llegan vídeos virales, también, populares,

pueden ser de peleas, de sexo, de paintball, un tío que se cae...

Cualquier cosa que nos pueda ser divertido, reír,...

Me han llegado más contenido sexual que peleas y demás.

¿Qué tipo de contenido sexual? Pues, lo típico que te dicen:

"Eh, porque me ha mandado una foto una chica desnuda"... Y mandan.

Hacer un vídeo en un espejo masturbándose, un espejo,

frente a un espejo agachada

y se suicidó por bulling en el colegio.

¿En serio? Laura.

¿Tú, la conociste? ¿Cómo?

La conociste. Sí, era amiga de una amiga mía,

íbamos a veranear, me la presentó y en un whatsapp me envió

que esta chica se suicidó porque paso vídeos y tal,

le hicieron bulling en el colegio, le hicieron muchos mensajes

y la chica, para no aguantar eso, se ha suicidado.

¿Qué edad tenía ella? 16.

Hola, chicos. (TODOS) Hola.

Los especialistas, cada vez se encuentran con más problemas

relacionados con el uso

que hacen los adolescentes de los teléfonos móviles.

Hablamos de muchos problemas de sexting, que ellos realizan,

que sería el envío de vídeos

e imágenes de contenido sexual y erótico.

Son prácticas de riesgo que llevan a cabo en un entorno

de confianza, entre parejas, esas fotos empiezan a circular

por los colegios, institutos, entre grupos de amistades, etc.

Hablaríamos del ciberbulling, de temas de ciber violencia

de género y, luego, el sexting y muy relacionado, la sextorsión,

y tenemos que seguir hablando del grooming que sería

el acercamiento de estos adultos, modus operandi de pederastas,

que se acercan a estos niños y niñas para poder, luego,

delinquir y abusar de ellos, sexualmente.

¡Métele! ¡Métele!

¡Métele! ¡Métele!

¡Claro! Hay ejemplos de vídeos violentos

o sexuales que llegan a convertirse en virales

porque todos los jóvenes los comparte.

¿Compartiríais un vídeo de sexo si lo grabáis?

No, y menos, si es alguien que conozco.

Contenido sexuales y eso, no... En la vida.

A ver, yo si estoy en una pelea y se pega una amiga,

lo último que hago es grabar, intento separar.

Grabar un vídeo para decir: "Mira, para el recuerdo".

Lo que más pasamos, creo que son fotos en plan...

Gente que sale mal para reírnos de ellas.

O fotos nuestras, graciosas.

Sí, fotos con careta.

Muchas de estas situaciones de agresividad desatada,

se dan por la noche y por culpa del consumo de alcohol.

Durante los fines de semana, el SAMUR recibe muchos avisos

en los que están implicados menores; nos vamos

de patrulla con ellos

y en unas horas, recibimos el primer aviso.

Hemos recibido un código 3-9, en principio, esto es

una intoxicación etílica.

Y nos dirigimos hacia allá, allí nos encontraremos

una ambulancia, valorando al paciente...

Y sabremos, exactamente, cuál es su situación.

Llegamos al lugar del incidente.

Es la una de la madrugada.

Al parecer, una menor ha bebido demasiado,

sus amigos, asustados, han llamado a los servicios médicos.

Iba motivada desde el principio

de la fiesta de venga... Y le ha dado.

O sea, que ha bebido mucho en poco tiempo.

Claro, así, a palo seco...

¿Pero, qué estabais en una fiesta?

Sí, una fiestilla.

En una casa. Sí.

Una chiquita, menor de edad,

parece ser, que tenía un problema etílico, vamos.

Entonces, se ha llamado a la madre y la madre, bueno, ahora,

está la policía con ella, dándole los datos...

Y, a ver, los compañeros qué deciden, si la trasladan

al hospital o se la lleva la madre.

Su madre, efectivamente, ha llegado a recogerla

y se la llevará a casa.

Nuestra noche continua.

Según nos cuentan los operarios del SAMUR, las ambulancias

se han tenido que adaptar por las situaciones

con las que se encuentran.

Las drogas son las culpables de muchas conductas agresivas.

Las drogas de diseño, pues, normalmente,

afectan al sistema nervioso y neurológico,

eso hace que el paciente, pues, no controle sus actos.

Adolescentes con conductas agresivas...

Que... Se producen daño

a sí mismo y a los que están a su alrededor.

Este vehículo está recubierto

con un revestimiento de goma espuma,

pues, para evitar que el paciente

se haga lesiones contra el vehículo.

Toda esta silla, que es para

hacer una inmovilización del paciente,

con unos correajes acolchados para que no se puedan hacer daño.

Os encontráis con casos de adolescentes que, por ejemplo,

por consumo de drogas, hay que transportarlos

en este tipo de vehículos.

Efectivamente y, además, se les traslada sin darle

ningún antídoto ni nada,

para que el psiquiatra pueda hacer una buena valoración.

Recibimos un nuevo aviso.

(Sirenas)

Parece que es un 3-9, también, pero no sabemos si es un menor

o es mayor de edad, no lo sabemos.

(Sirenas)

Cuando llegamos al lugar,

el joven está siendo atendido por sus amigos.

En la zona son muchos

que parece que han bebido más de la cuenta.

Según todos los estudios, las relaciones sexuales

entre los menores, también, comienzan antes

y muchas veces son, compulsivas.

Ahora, la gente, no se lo toma en serio.

Ahora, es todo lío, lío y lío.

¿Eso qué quiere decir? Claro, y follar, ¿qué?

Te lías con él, follas, y ya está.

No, o sea, todo el rato lío,

nunca puedes tener una relación seria.

A veces sí hay, pero, no suelen venir de un botellón.

¿Pero, a qué edad empezáis a tener relaciones sexuales?

A, no, yo, no...

Yo sigo siendo virgen, ¿eh?

(RÍEN) Ja, ja, ja.

Eso no se lo ha creído ni ella cuando lo ha dicho.

¿A qué edad, vuestros amigos, vuestros compañeros de clase,

se empieza a perder la virginidad?

A los 15-16. -14, 15, 16.

-Hay chicas muy guarras y chicas estrechas.

Yo creo que se ha radicalizado más que antiguamente.

¿Sí? Antiguamente, todas las chicas

eran más normales. Y ahora hay chicas

que han tirado mucho más hacia el convento

que han tirado mucho más hacia el convento

y otras que han tirado más hacia...

¿Tenéis alguna amiga que la haya tratado mal su pareja?

Yo conocí a un chico, pero yo no le hablaba ni nada.

O sea, le conocía de que era de mi instituto.

¿Qué le pasaba? Siempre acababan discutiendo.

Se acababan pegando, directamente.

Al chico le vi alguna vez darle un bofetón a la chica.

Hombre, luego ya todas mis amigas empezaron a defenderla.

Le dijimos que lo dejase y ya está.

-Son casos extremos.

¿Qué pasa con tu amiga Lidia?

Pues que su novio la controla demasiado.

¿Qué le hace a tu amiga? Por ejemplo, mi amiga tiene

15 años y su novia tiene 27.

¿Pero llegan a pelearse?

Cada día más jóvenes menores se acostumbrar a aguantar esto.

Vivir bajo control, aguantando celos

y, en ocasiones, hasta maltrato físico.

Yo soy, obviamente, una superviviente

de violencia de género, porque he conseguido salir de ahí.

Obviamente, hay salida. Aunque al principio

tú lo ves todo muy negro, hay salida.

Y te espera una vida muchísimo mejor

de la que has vivido antes.

Carmen ha sufrido violencia de género durante dos años.

Empezó con su pareja con solo 14.

Y él se apoderó de su vida.

Dejó de salir con sus amigas. Aguantó insultos, celos, control.

Ahora es ella la que ayuda en la Fundación Ana Bella

a otras chicas que han pasado por lo mismo.

El objetivo es que ellas encuentren en nosotras una amiga.

Que sepan escucharlas, que sepan entenderlas,

porque muchas se piensan que nadie las va a entender.

El trabajo de estas jóvenes es ayudar a otras chicas

que pueden estar sufriendo violencia de género. Como Marta.

Vivió un maltrato físico y psicológico

por parte de su pareja durante un año.

Bueno, Marta, cuéntame. Cuál es tu caso. ¿Cómo estás?

-Él me dejaba cada vez que quería.

Y en navidades, se enteró de un problema de un amigo suyo

y cambió totalmente conmigo.

Ya no era el mismo. Ya...

Una mañana, me dejó, porque él quiso.

Porque necesitaba tiempo.

Quería despejarse.

Eso fue un lunes. No hablamos hasta el jueves.

El jueves quedamos y me dijo

que él me quería, pero que yo tenía que cambiar,

que yo no podía hacer lo que me diese la gana,

yo no podía salir con mis amigos.

Yo tenía que estar con él.

Ahí yo me quise bajar. Él me agarró del brazo.

Y me empujó. Pero, claro...

"Lo siento, lo siento. Yo te quiero".

En ese momento, me monté en el coche. Tonta de mí.

Y no sé lo que pasó, que salió una bestia.

Empezó a decirme que era una hija de la grandísima puta.

Y ahí no iba a consentir que insultara a mi madre

y le di una colleja.

Él se giró y me dio una bofetada.

Yo me quedé en shock y le devolví la hostia.

En ese momento, le dije: "No sigas por ahí.

Te voy a denunciar". Para meterle miedo.

No lo iba a hacer. Me miró a los ojos,

me dio un cabezazo y me dijo:

"Ahora sí tienes motivos para denunciarme".

-Tranquila. Tú tómate tu tiempo.

-Le pedí por favor varias veces que parase el coche,

que me dejase ir. Y me decía: "Sí, sí.

Bájate. Tírate. No voy a parar".

Y no paró.

Me llevó a una calle normalmente transitada.

Pero ese día parecía que no había nadie en la calle.

Y en ese momento, volvió a salir esa bestia.

Se bajó del coche. Abrió mi puerta.

Sacó mis cosas. Las tiró al suelo.

Y me sacó a la fuerza del coche.

Cuando yo estaba recogiendo mis cosas, cerré la puerta.

Y al girarme, me dio una patada en el costado.

Y yo no sabía lo que hacer.

Cogí mis cosas y me giré. Y allí estaba una mujer,

que me dijo que me fuese con ella,

que me montase con ella en el coche

y que me tranquilizase.

Él nos perseguía con el coche.

Y la mujer me dejó encerrada en el coche

para que él no me hiciese nada.

-Yo he pasado por lo mismo que tú.

Entonces, te entiendo perfectamente,

cómo te sientes tú ahora mismo,

cómo sientes que a lo mejor nadie te entiende.

Yo lo sufrí cuando tenía 14 años.

Desde los 14 hasta los 16 años.

Sí que es cierto que, a lo mejor, él a mí físicamente no me agredió.

Pero a mí durante un año y medio

me estuvo humillando, me estuvo mintiendo.

Muchísimas infidelidades. Me aisló de mis amigas.

Me prohibía... Él, por ejemplo,

con la ropa que yo vestía o no vestía, no tenía problemas.

Pero, a lo mejor, el salir con una gente,

el hablar con ciertas personas, él eso no lo quería.

Entonces, tú estás en ese momento que te piensas

que eso es lo normal.

Y eso no es lo normal.

La socióloga Carmen Ruiz es la autora

de un reciente estudio con conclusiones muy reveladoras.

Entrevistó a 22 chicas adolescentes

víctimas de violencia de género y a dos maltratadores.

Para mí, sí ha sido, como persona que realiza estudios,

llamativo ese proceso tan rápido de la violencia física,

porque sí que nos esperábamos como una violencia

más escalonada en el tiempo.

Lo que nos hemos dado cuenta, de que en la adolescencia,

las relaciones de pareja son tan intensas a veces,

que lo que ocurría antes en un año, puede ocurrir ahora

en una relación adolescente en un mes.

Es él otra vez, ¿no?

-Sí. Siempre quiere saber dónde estoy, con quién estoy.

-Ya. -Lo decide todo por mí.

Más de la mitad de las chicas que sufren violencia de género,

no son conscientes de ser víctimas

hasta que la situación se ha complicado mucho.

¿Qué hago? -Corta con él.

Es difícil parar.

Juntas llamamos al 016.

Yo tuve mucho miedo. Cuando me agredió,

yo me quedé en shock, mirándolo.

Solo repetía su nombre una y otra vez.

Y solo me preguntaba que por qué.

Yo pienso que si yo hubiese callado,

yo hoy no estaría viva.

No... Porque es un año de daños psicológicos,

de prohibiciones de: "No te vistas tal.

No te pongas tal".

Pero yo creo que si lo ha hecho una vez,

una persona así no cambia.

Y que lo hará más veces.

Y yo creo que, después de un mes, no estaría yo aquí.

Otro de los resultados preocupantes del informe

es que todas las adolescentes entrevistadas

reconocen haber sufrido violencia sexual.

La violencia sexual la podemos dividir en dos partes.

La agresión por fuerza, que sería la violación.

Y la agresión sin fuerza

y con un falso consentimiento de la chica.

La mayoría de las chicas que han participado

en la investigación, han vivido este tipo de violencia.

Pues sería una violencia sexual en la que ellas aceptan

determinadas prácticas sexuales o mantener prácticas sexuales

mediante la presión, mediante la coacción,

mediantes las amenazas o el chantaje del chico.

-Tú te acuestas con tu pareja,

aunque tú no tengas ganas, simplemente, por contentarlo a él.

Aunque a ti no te apetezca.

O, a lo mejor, te obliga a hacerlo.

Nosotras nos hemos encontrado casos de chicas

que han sido agresiones muy fuertes.

-Hay tres de las chicas que, en distintos lugares

de la geografía andaluza, admitían o afirmaban

que ellas tenían miedo porque pensaban

que los chicos les pinchaban los preservativos.

Entonces, el chico insistía mucho,

y esto sí se daban en muchos más casos

en las entrevistas, insistían mucho

en tener una criatura con esa chica.

El chico lo veía esto como

una manera de enganchar más a la chica.

En el caso de Marta, a pesar de haber sido agredida

violentamente por su pareja,

todavía sigue sintiendo algo por él.

Y a día de hoy, puedo decir que lo sigo queriendo.

Por desgracia, sigo sintiendo por él.

Aunque yo quisiese borrarlo,

deshacer el año que he vivido con él.

Pero puedo decir que sigo enamorada.

Aunque no ha superado su vínculo emocional,

Marta tiene 17 años y una vida por delante.

Ahora mismo, voy recuperando poco a poco mi autoestima.

Porque esa persona me dejó pequeñita.

Muy pequeñita. Yo no valgo para nada.

Recuerdo una frase que me dijo:

"Si tú no trabajas, no te vas a valer".

Y yo le dije: "¿No me voy a valer por no trabajar?

Soy estudiante. Estoy estudiando".

A mí me dejó como la peor niña del mundo.

Y a día de hoy, puedo decir que me miro al espejo

y poco a poco voy viendo la niña que yo era antes.

La misma sonrisa, los ojos brillantes.

-¿Qué es lo que pretendemos con la fundación?

Que las mujeres dejen de ser víctimas

y empiecen a ser supervivientes y hacer una vida nueva.

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Teleobjetivo - Adolescentes sin límites

02 may 2016

Reportajes de investigación sobre temas de actualidad que preocupan e interesan a los ciudadanos. Ofrece la oportunidad de proporcionar a la opinión pública los datos que no aparecen a través de los canales habituales de información.

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  1. Carlos

    Desde luego que la juventud de hoy en día está un poco desorientada, a esas edad yo solía pasar el tiempo con amigos jugando al paintball o al futbol. Y estoy convencido de que te aporta mucho más y te diviertes el doble haciendo este tipo de cosas. Creo que la culpa viene dada por los propios padres.

    20 sep 2016
  2. In the middle

    Vaya tela, como montáis los vídeos para que parezca lo que queréis que parezca...

    03 may 2016