Cuando faltan menos de 80 días para la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos no parece remitir la polémica por el diseño y confección de los uniformes de calle y de uso deportivo que lucirán los atletas españoles en la cita olímpica. La crítica es muy dura desde el sector de la moda española a quien disgusta la semejanza con las equipaciones rusas. También critican que el encargo se le haya hecho a una firma italo-rusa.