Baltasar Garzón ha sido condenado. 11 años de inhabilitación que en la práctica supone su expulsión de la carrera judicial. El Tribunal Supremo considera por unanimidad que prevaricó al ordenar las escuchas en la cárcel entre imputados y abogados del caso Gurtel. La sentencia es muy dura dice, por ejemplo que "la verdad no se puede conseguir a cualquier precio" y que eso pasaba en regimenes totalitarios.