Nicolas Sarkozy tiene ya puesta la mirada en el domingo 6 de mayo, fecha de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales. Y lo hace con nuevos guiños a la extrema derecha. Este martes, en declaraciones a la televisión pública, ha dicho que Francia no puede seguir recibiendo tantos extranjeros y se ha mostrado partidario de reducir a la mitad la entrada de inmigrantes.