Un comunicado a primera hora de la tarde daba la noticia y en él Rato proponía ya un sustituto. Después ha hablado para pedir y transmitir tranquilidad a los clientes de la entidad. Los mercados dudan de la capacidad de Bankia para devolver los 4.500 millones en ayudas públicas que ya ha recibido, hacer frente a sus activos tóxicos y salir del agujero inmobiliario. Las acciones de la entidad han perdido el 36% de su valor desde su salida a bolsa hace 9 meses.