El exmadridista Robben ganó la partida al nuevo ídolo blanco CR7. Ambos marcaron. Primero fuero Cristiano el que puso el 2-0 en el marcado, pero el gol del holandés terminaría obligando al Madrid a jugar la prórroga. En los banquillos también hubo duelo de técnicos, mientras Heynckes estaba calmado, Mourinho dio todo un recital de nervios e intranquilidad.