Los restos de Ernesto Sábato descansan ya en el cementerio de Pilar, una localidad al norte de Buenos Aires. Hasta allí se han acercado familiares, amigos y muchos admiradores y eso que la familia tuvo que ampliar los horarios de velatorio... Es su manera de agradecer el compromiso, dicen, de unos de los mejores escritores argentinos del siglo 20