Antes de la reestructuración había 45 cajas y cuando acabe el proceso quedará solo una tercera parte. El gobierno está convencido de que ahora el sector financiero será más solvente y que eso hará que fluya el crédito para empresas y familias. Por el contrario, el Partido Popular asegura que esta recapitalización no va a ser suficiente para sanear las entidades bancarias y que será necesario profundizar en las reformas.