Polémica por la nueva ley forestal brasileña que limita el terreno del Amazonas que deben proteger los propietarios de fincas privadas, y amnistía a quienes han deforestado sus fincas incumpliendo la ley. El gobierno quiere destinar más terreno a la producción agrícola. Y los ecologistas dicen que es una condena a muerte para la selva amazónica.