Para evitar despidos, los sindicatos aceptan que los salarios pierdan poder adquisitivo durante dos años siempre que lo recuperen en 2014. En las negociaciones que mantienen con la patronal para la reforma laboral, intentarán cerrar acuerdos en los próximos días sobre los sueldos, los despidos y los contratos. Si lo consiguen se los presentarán al Gobierno la semana que viene.