Óscar Sánchez, un lavacoches de Montgat, en Barcelona, lleva más de un año en una cárcel de Italia. Lo acusan de colaborar con la mafia, pero él y su familia aseguran que se trata de un caso de suplantación de la identidad. Un sistema que utilizan los mafiosos para delinquir, y que pone al acusado en una situación de difícil solución. La fiscalía española envió a la justicia italiana las pruebas para acreditar su inocencia.