ACNUR, (el alto comisionado de la ONU para los refugiados) denuncia que el Mediterráneo se ha convertido en una trampa para muchos desplazados e inmigrantes que mueren ahogados en sus aguas, huyendo de las revueltas de sus países. Esto es lo que habría pasado con un barco que salió de Tripoli el pasado viernes y que nunca llegó a su destino: las costas italianas. No hay imágenes pero testigos cuentan que llevaba entre 300 y 600 inmigrantes, la mayoria somalíes. LA ONU ha abierto una investigación.