El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha afirmado este miércoles que el país no está para "tonterías" al referirse a la polémica abierta sobre el lugar donde nació, que ha llevado a la Casa Blanca a divulgar la versión larga del certificado de nacimiento. Sus detractores, con Donald Trump a la cabeza, aseguraban que no había nacido en Estados Unidos, algo que le invalidaría para el cargo. Hace ya unos días que el tema monopolizaba el debate político hasta el punto de que, según una encuesta de The New York Times, el 25% de los estadounidenses ya pensaba que el presidente Obama no es estadounidense. Por eso la Casa Blanca ha difundido el certificado de nacimiento con todos los datos.