El presidente de Estados Unidos ha aprovechado la cena anual con el Consejo de Derechos Humanos de su país para volver a defender los derechos de los homosexuales.
Barack Obama ha dicho que todos los norteamericanos merecen igual trato con independencia de su orientación sexual. Su discurso ha sido más moderado de lo esperado. Aún así ha lanzado un mensaje directo a los mandos militares, y ha dicho que él, como Comandante en Jefe, tiene que defender a todos los que llevan uniforme, aunque le pueda perjudicar políticamente.