El presidente de EEUU, Barack Obama, ha comenzado su gira europea dándose un verdadero baño de masas en Irlanda, donde ha disfrutado de sus gentes, que no han dudado en salir a las calles para recibirle, de sus típicas pintas y ha recordado a sus antepasados. En este contexto de emociones, ha querido aprovechar para lanzar un mensaje de fe y esperanza al pueblo irlandés. Desde Dublín continuará con su visita europea en Londres.