Ella ha sido pionera en unir dos mundos aparentemente tan distintos. En definitiva, dice, los científicos están poniendo nombre a eso que los magos llevan siglos haciendo por intuición Lo llaman ceguera al cambio o ceguera por desatención. Los magos aprovechan que sólo vemos un 5% de lo que pasa practicamente delante de nuestras narices...para poder procesarlo todo, asegura esta investigadora, necesitaríamos un cerebro del tamaño de una habitación. Esas técnicas de distracción de los ilusionistas las ha desvelado en un libro que acaba de publicar.