Los científicos están pendientes de los avances para intentar confirmar la existencia del "bosón de Higgs", o la "partícula de Dios" como la han llamado algunos, que podría explicar la creación del universo. En las instalaciones del LHC, el gran acelerador de partículas, situado entre Francia y Suiza, aseguran tener sólidos indicios de que existe.