La periodista que ha muerto hoy, Marie Colvin perdió un ojo en otra guerra, la de Sri Lanka. Hace dos años reflexionaba sobre esta profesión y se respondía a la pregunta de Si vale la pena que los periodistas sigan yendo a las guerras. Y su respuesta fue que sí, que ahora hace más falta que nunca el periodismo en primera fila, que hoy le ha costado la vida.