Los inversores extranjeros poseen casi el 40 por ciento de las acciones de las empresas españolas. Al mismo tiempo las familias siguen aumentando la compra de títulos. Captar parte de esas inversiones y cumplir con los requisitos de capital que les exige el Banco de España es el objetivo de Bankia y Banca Cívica, que acaban de aprobar su salida a los mercados.