En Cantabria las lluvias han aumentado el caudal de los ríos. El Ebro se ha desbordado a su paso por Requejo, Nestares y Reinosa. Lo peor se lo ha llevado Molleda por la crecida del río Deva. Aquí ha llovido sobre mojado y el agua ha entrado en las casas. Entró cuarenta centimetros ya bajo ya limpiamos y ahora otra vez tendremos que volver a limpiar.