Medianoche en Florencia, la capital del Caquetá. El convoy que trae de vuelta a Romeo Langlois llega a la ciudad después de un largísimo viaje por carretera. Y el periodista recuerda sus 32 días de cautiverio. Momentos para el reencuentro con amigos, con seres queridos, antes de tomar un vuelo a Bogotá. Horas antes, la guerrilla entregaba a Langlois a una misión humanitaria en el pequeño municipio de San Isidro. El periodista, cámara en mano, pedía a la prensa que siga cubriendo el conflicto de Colombia y que lo haga desde todos los bandos porque ésta es -dice- una guerra olvidada.
Langlois, recién liberado por las FARC, pide que no se olvide el conflicto de Colombia