A pesar del fuerte dispositivo de seguridad desplegado antes del partido del grupo A entre Polonia y Rusia, hay que lamentar graves incidentes entre aficionados ultras de ambas selecciones. Las calles de Varsovia se han convertido en escenario de una batalla campal. Hay varios heridos y varios detenidos entre aficionados de ambos países que comparten una dificil historia de enfrentamientos.