El gobierno argentino acusa las petroleras extranjeras de producir e invertir menos de lo que podrían. Ya les ha retirado los subsidios que incentivaban la producción y REPSOL-YPF muestra signos de preocupación por las caídas en Bolsa. Su presidente, Antonio Brufau, después de casi una semana en Buenos Aires, no ha logrado ser recibido por la presidenta Cristina Fernández.