Fabricar sin tirar nada de materia prima, personalizar al máximo los diseños y, además, con costes competitivos. Todo esto es posible gracias a la "fabricación aditiva". La fundación científica Prodintec sigue perfeccionando esta técnica, pero una decena de empresas de los sectores sanitario, de automoción o aeroespacial ya la utilizan para producir sus piezas.