El Cairo ha amanecido en calma, después de las violentas protestas de anoche frente al palacio presidencial. Las fuerzas de seguridad dispersaron con chorros de agua y botes de gas lacrimógeno a los manifestantes que se congregaron allí para conmemorar el segundo aniversario de la caída de Mubarak y exigir la dimisión del presidente Mursi.
Las fuerzas de seguridad egipcias dispersan con chorros de agua a los manifestantes