Durante los últimos meses han ido creciendo en Internet todo tipo de teorías sobre el fin del mundo para el 21 de diciembre de este año. Una predicción que se ha atribuido a los antiguos Mayas. Un gran asteroide, cambios magnéticos en la Tierra o una gran llamarada solar son algunas de las catástrofes que más se citan. La propia NASA los ha desmentido.