Hace justo seis años tocaba tierra el huracán Katrina y comenzaba la tragedia que destruyó Nueva Orleans. Hoy Estados Unidos sigue pendiente de Irene, que se dirige al norte del país y también a Canadá. Ha matado ya a 20 personas en la costa este. Y aunque su paso por Nueva York no ha sido tan devastador como se esperaba, el peligro todavía no ha pasado.