Hace 4 años la Pasarela Cibeles pasó a llamarse Madrid Fashion Week. Es sólo uno de los cientos de extranjerismos que rodean al mundo de la moda. Las historias las contamos desde el backstage, la trastienda de la pasarela, el lugar donde se cocina el espectáculo. Antes de cada desfile las modelos dejan a un lado su imagen casual, la que traen de la calle, la informal, para hacer el fitting con cada uno de los diseñadores, es decir, probarse la ropa que van a lucir en el desfile. Es el momento de revisar el look, la imagen de la colección. Entre medias, sesiones de fotos, lo que aquí se conoce como shooting.