El que fue presidente de la patronal CEOE y dueño de Viajes Marsans, Gerardo Díaz Ferrán, declara en la Audiencia Nacional imputado por un delito continuado de apropiación indebida por valor de casi 4 millones y medio de euros. Asegura que ese dinero se destinó a pagar facturas y que la culpa de la quiebra del grupo fue de la Agencia Internacional del Transporte Aéreo y del juez inglés que decretó el embargo de sus aviones.