Las autoridades indias han detenido a seis de los propietarios del hospital privado de Calcuta en el que un enorme incendio ha matado, al menos, a 90 personas. Están acusados de homicidio imprudente porque, al parecer, el centro carecía de medidas básicas de seguridad. Los bomberos se afanan en rescatar a quienes, desesperados, se han encaramado a los últimos pisos huyendo del humo y las llamas que se habían desatado de madrugada en los bajos del edificio.