Un día después de la sublevación muchos miembros de las Fuerzas Armadas deciden apoyar la protesta e incluso ofrecen protección y escolta a los que se han reunido en la sede del Parlamento ruso junto a Boris Yeltsin. Desd el exterior, continua la presión politíca, los ministros de Exteriores de la Comunidad Económica Europea se reúnene en La Haya para supender la ayuda política a la URSS para protestar por la destitutición de Mijail Gorbachov.