Los cooperativistas acampados ponen fin, temporalmente, a su protesta. Después de 83 días de acampada para denunciar la presunta estafa que han sufrido, han decidido coger vacaciones para reponer fuerzas, dicen, y volver en septiembre con la acampada. Y lo hacen con una fiesta en la que habrá música, poesía y una merienda popular.