Un juzgado de Madrid ha condenado a dos médicos del Hospital Gregorio Marañón a un año de cárcel y a pagar 880.000 euros por confundir un infarto cerebral con un cuadro de ansiedad. Otros dos médicos residentes también deberán pagar una multa por imprudencia. Según la sentencia, el mal diagnóstico agravó las secuelas de la paciente.