Tanto las compañías de telecomunicaciones de España como los oncólogos dudan de que los móviles puedan causar cáncer, como ha dicho por primera vez la OMS, la Organización Mundial de la Salud. Las compañías dicen que cumplen todas las normas de seguridad. Los investigadores aseguran que no hay nada demostrado y que es necesario seguir investigando.