En Bilbao, la conocida como "comisión internacional de verificación" se ha reunido con representantes de partidos, sindicatos, empresarios y la Iglesia. Este organismo, no reconocido por el Gobierno, les ha contado que ETA mantiene, de forma unánime, su compromiso de cese de la violencia, aunque han rechazado su recomendación de dejar de ir armados en Francia. También han dicho que -según las conversaciones que han mantenido- la banda esta dispuesta a hablar de desarme con los gobiernos español y francés.