La agencia Moody's rebajó este martes a nivel de bono basura la nota de la deuda irlandesa, días después de hacer lo mismo con la de Portugal. Para Irlanda la decisión ha sido decepcionante y la Comisión Europea la califica de incomprensible porque Dublín ha reducido su déficit de enero a junio más de lo que acordó y este mes acabará su restructuración financiera. En su Parlamento, además, se negocia subir la edad de jubilación. La Comisión Europea cree que el Gobierno irlandés va por buen camino. El Eurogrupo ha propuesto que las agencias de calificación no puedan hacer valoraciones sobre la deuda de países rescatados. Estos días, representantes del FMI y de la UE estan en Dublín revisando las cuentas irlandesas. Este jueves darán a conocer su informe.