Una de las carreras de larga distancia más duras del mundo. Durante seis días, los participantes deben recorrer 240 kilómetros de desierto del Sáhara marroquí, con etapas de entre 20 y 80 kilómetros. A la distancia, hay que sumar temperaturas de 50 grados y el equipaje que los corredores cargan toda la prueba, incluida su comida para toda la competición.