Fueron minoría clara pero algunos españoles residentes en Roma pudieron disfrutar del triunfo de la selección española frente a Italia. El país transalpino enmudeció tras la derrota de la selección italiana por 4-0 frente a España en la final de la Eurocopa 2012 y la tristeza y el desaliento se apoderó de los "tifosi" (hinchas) y de los italianos en general que abarrotaban las plazas de las principales ciudades del país.