Su sitio, siempre, la Puerta del Sol. Estuvo aquí, en lo alto de este edificio, durante más de setenta años. Ahora le ha llegado, el momento de la restauración. Y con él la oportunidad de conocerlo mejor. Los montadores por la parte de atrás del rótulo accedía a estas ventanitas asomaban la cabeza y en estos soportes que es donde va el neón, lo que hacían era manipularlo para evitar el riesgo de caer por la parte de atrás.