El cambio en la dirección de Bankia apunta a una mayor profesionalización de la gestión de la entidad y del Banco Financiero. En la formación de sus consejos de administración ha tenido hasta ahora un peso determinante la comunidad de Madrid y los acuerdos a los que en su momento llegó con las fuerzas políticas madrileñas. Eso ha provocado que en ellos haya políticos y sindicalistas, con retribuciones que superan los 200.000 euros al año. Con la llegada de Goirigolzarri algunos podrían abandonar su puesto.