El año que termina no ha sido bueno para la venta de coches: se cerró con una caída del 18 por ciento y poco más de ochocientas mil matriculaciones. La única excepción fue el segmento de automóviles de lujo, donde las ventas aumentaron más del 80 por ciento. El descenso deja 2011 como el segundo peor ejercicio desde que se hacen estadísticas. Sólo 1993 fue peor.