Lo ha confesado este juevs ante el tribunal. Ha sido el primer día desde que empezó el juicio que no ha hecho un saludo ultraderechista al entrar, porque se lo había pedido su abogado. En su declaración, ha explicado que solo consiguió fabricar una bomba, y que por eso planeó también el tiroteo en la isla de Utoya. Entre sus objetivos estaban el Parlamento, el Palacio Real o un congreso de periodistas. También ha contado que dedicó un año entero a jugar 16 horas al día a un videojuego para entrenarse. Su declaración, como en días anteriores, tampoco se ha emitido por televisión.