En la gran fiesta anual del fútbol celebrada en Zúrich no faltó ni la alfombra roja, ni el glamour. Todos guapos para la ocasión en una gala presentada por el exfutbolista holandés Ruud Gullit.
Y no hubo lugar para las sorpresas porque los premios gordos fueron a parar a los grandes favoritos. Ronaldo fué el encargado de desvelar el Balón de Oro que consiguió por tercera vez Leo Messi, con una dedicatoria especial para su compañero Xavi.