Sólo uno de cada diez conductores controla sus emociones cuando va al volante. El resto, se estresa y pierde la atención, por ejemplo, si habla con el copiloto o fuma. Es la conclusión de un estudio que ha medido las ondas cerebrales de más de mil conductores. Estos aparatos los usa el ejército de Estados Unidos para entrenar a sus pilotos. Miden cómo reacciona el corazón y el cerebro en distintas situaciones. Una empresa de prevención de accidentes se los ha colocado a 1.200 conductores.
Aparatos que miden las emociones de los conductores