Amanda Knox, la joven estadounidense que ha sido absuelta por el homicidio de la británica Meredith Kercher en Perugia (Italia), ha confesado a su llegada al aeropuerto internacional de Tacoma, en Seattle, que se siente "abrumada". "Venía mirando hacia abajo desde el avión y nada de esto parecía real", ha dicho Knox entre lágrimas ante un gran número de personas que han acudido al aeropuerto para recibirla.