La selección española, campeona de Europa y el mundo, dio un paso al frente en la segunda jornada de la Eurocopa 2012, al golear a una débil Irlanda (4-0), recuperando su brillantez y pegada. Aún así, la afición irlandesa, mayoría en Gdansk, se hermanó con la española y juntos celebraron la victoria de los de Del Bosque.