Un centenar de civiles han muerto en los dos últimos días en varios bombardeos de un hospital en la franja costera en la que el ejército tiene acorralados a los rebeldes tamiles. Se acusan mutuamente de su autoría mientras la ONU hace un llamamiento para parar el "baño de sangre". También ha muerto un miembro de Cruz Roja, la única ONG que está sobre el terreno (13/05/09)