Shalom La 2

Shalom

Domingo a las 09:45 horas

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Para todos los públicos Shalom - Sucot, la fiesta de la verdadera alegría - ver ahora
Transcripción completa

(Música cabecera)

Muy buenos días y bienvenidos un domingo más a nuestro programa.

Hoy queremos decirles Shalom rodeados de naturaleza.

De esta naturaleza que nos hace conectar con lo que es

verdaderamente importante en nuestras vidas:

con lo sencillo y lo natural

que nos hace pensar qué es lo que nos hace felices

y cuál es el origen de la verdadera alegría.

Para hablarnos de este tema,

y de otros similares, contamos hoy con el Rab Sacca que nos explicará

el origen de la alegría de la fiesta de Sucot.

(Música)

Próximamente estamos por celebrar Sucot.

Sucot, la palabra,

su traducción es cabañas.

Y esa palabra se denomina a esta fiesta

de la alegría, es una fiesta de la alegría.

La alegría es un estado que se alcanza.

Que se logra a través de ciertas actitudes,

ciertos comportamientos, ideas que uno va incorporando

en su pensamiento.

Entonces, se supone

que después de haber transcurrido

la fecha de Rosh Hashaná y Yom Kipur,

tendríamos después, como consecuencia de esa experiencia,

alcanzar un estado de armonía y de felicidad.

Rosh Hashaná es la fecha en la cual

el pueblo judío conmemora el Día del Juicio,

o sea un balance, una introspección sobre nuestros actos.

Un diagnóstico de nuestra situación en la vida.

Cómo estamos, hacia dónde vamos,

cómo nos comportamos, qué tenemos que mejorar...

Después de sacar ese resumen de ese balance,

entonces 10 días después de Rosh Hashaná

se conmemora Yom Kipur.

Que significa el Día de la Expiación o el Día del Perdón.

Que es cuando hacemos

el arreglo de los errores diagnosticados en Rosh Hashaná.

Y entonces en Yom Kipur nos arrepentimos

de todo eso que descubrimos: nuestros vicios, nuestros errores...

O fortalecemos nuestras virtudes. Nuestras capacidades.

Cuando descubrimos, porque también

no solamente el pecado será algo malo,

el pecado es también no saber las virtudes que uno tiene

y no manifestarlas. Entonces, en Yom Kipur

hacemos una especie de arrepentimiento,

un retorno a la senda del bien.

Cinco días después de Yom Kipur viene la fiesta esta de Sucot,

que es las cabañas. Ahora les voy a contar porque se les llama cabañas.

Pero en Sucot alcanzamos un estado de armonía,

se supone que el hombre vive constantemente en un estado

de polarización.

Estamos siempre buscando la satisfacción

y vamos a los extremos.

Y no nos damos cuenta que el estado de felicidad

tiene que ver con la armonía.

Durante todo el año, antes del Rosh Hashaná, antes del Año Nuevo,

estuvimos, se supone, dedicados demasiado a lo material,

a lo físico, a lo terrenal, a los placeres, a las tentaciones...

Porque vivimos en el mundo material, y somos materiales

y eso nos atrae mucho.

Entonces,

no podemos alcanzar una armonía porque estamos demasiado inclinados

hacia el lado material.

Cuando empiece Rosh Hashaná

y que después pasamos el Yom Kipur,

supone que esa excesiva terrenalidad,

que vivimos durante todo el año,

la inclinamos un poco para lo espiritual.

Entonces, las fuerzas espirituales

y las fuerzas terrenales que poseemos los seres humanos

se equilibran en Yom Kipur.

Si uno logra que esa sensación de equilibrio

se mantenga durante el tiempo,

eso se calcula en los cinco días posteriores,

y lo mantiene,

no es el Yom Kipur una experiencia, que va a pasar tiempo,

que ocurre una vez y después desaparece,

si logramos mantener esa sensación de equilibrio

entonces podemos festejar Sucot.

La fiesta consiste en un patio o en una terraza,

en un lugar al aire libre,

cubrirlo con apenas un techo endeble,

y ahí comer, cantar y reunir a la familia.

¿Por qué? ¿Cuál es el símbolo?

Ese es el símbolo del equilibrio.

El equilibrio entre lo terrenal y lo espiritual.

Todo el año vivimos en la casa.

La casa está toda cubierta por piedra, por madera,

por elementos sólidos que no permiten conectarnos con el cielo.

O por lo menos es lo que simboliza.

La materia nos cubre todo.

Después del Yom Kipur, tendríamos que tener...

No salir de la materia, porque la materia no es mala.

Pero sí salir a la terraza.

Salir un poco, más cerca del cielo,

que simboliza la espiritualidad.

Por eso se llama Fiesta de las Cabañas.

La cabaña también es una casa.

Pero está un poco más conectada con lo espiritual.

Eso es el símbolo que tenemos que incorporar en nuestra vida.

Por eso se festeja Sucot durante siete días.

Rosh Hashaná se festeja dos días,

y Yom Kipur es un día de ayuno,

pero siete días se festeja Sucot, que representa la vida.

Y durante toda la vida tendríamos que tener este estado de armonía

que eso es la felicidad, como dice el versículo en la Biblia.

Sobre Sucot, sobre la Fiesta de las Cabañas:

(VERSÍCULO EN OTRO IDIOMA)

"Y te alegrarás en la fiesta y estarás plenamente feliz".

La felicidad se alcanza cuando uno hace un equilibrio.

Cuando uno come mucho de algo y poco de otro

o mucho de ese otro y poco de ese algo,

no va a estar su cuerpo en armonía.

Cuando ponemos las cosas en las cantidades que corresponden.

Y lo interesante de esto es que el espíritu excesivo

tampoco es sano.

Porque podemos decir "hagamos las cabañas...

¿Para qué? No, todo espiritualidad".

No, vivimos en un mundo donde se debe practicar

ambas fuerzas del ser humano.

El espíritu y la materia, cada uno en la medida que corresponde.

(Música)

A veces pensamos que los mandamientos bíblicos

escritos hace miles de años, como que pasaron de moda

o no tienen vigencia para la sociedad de hoy.

En mi experiencia como rabino,

yo veo que al contrario, cada vez encontramos

más sentido en los mandamientos bíblicos

a medida que avanza el tiempo y la sociedad se desarrolla.

A nosotros, la sociedad nos ha llevado a una situación

en la cual se asocia la felicidad al consumo.

Vivimos en una sociedad de consumo

donde no está mal consumir,

pero el exceso de reclamo

que tenemos para consumir

sobrepasa lo que es la ecología y la naturaleza del ser humano.

Y estamos asociando siempre el consumo con la felicidad.

¿Y qué mensaje más actual puede tener la fiesta de la felicidad,

de las cabañas, donde vamos a la cabaña

y en la cabaña estamos con lo mínimo indispensable,

donde no nos podemos llevar toda la casa.

Y el mensaje ahí es que...

Mirad, la felicidad no está en la cantidad de elementos

que aglutines, que acapares, que poseas, está en otra.

En otra dirección. ¿En qué dirección?

Uno cuando va a la cabaña.

Cuando no se lleva la casa, no se lleva el auto,

no se lleva toda la ropa, no se lleva toda la vajilla ni los muebles...

Y de repente, ¿con qué se encuentra?

Se encuentra con otros valores que son realmente los que nos ayudan

a ser felices, que son los amigos,

la familia, los hijos, los hermanos, los padres,

los vecinos...

Uno mismo, también. Aunque este solo,

se encuentra con uno mismo y se empieza a descubrir.

Pero cuando estamos interactuando todo el tiempo

con el concepto del consumo o con los objetos

nos olvidamos de nosotros y de nuestros semejantes.

A su vez, las cabañas que se practican en la fiesta de Sucot

conmemoran y recuerdan la salida de Egipto,

del pueblo de Israel, del éxodo de la esclavitud,

hacia la libertad.

Porque en el desierto acamparon en cabañas según... una opinión,

pero también Dios protegió al pueblo de Israel

con unas nubes santas que los protegían de la intemperie

y de las vicisitudes del desierto.

Entonces, para conmemorar eso, que ocurrió en esa época

de la salida de Egipto, también se conmemora Sucot.

Sucot pertenece a ese grupo de festividades judías

que las tres conmemoran la epopeya de la salida de Egipto,

que son Pésaj, Shavuot y Sucot.

(Música)

En el mundo tecnológico tan avanzado y sofisticado en que vivimos hoy

Sucot también reviste un nuevo mensaje

y una nueva experiencia para descubrir.

En los jóvenes que participan en esta festividad,

y en todas las festividades que uno se aísla un poco

de toda esa superficialidad que estamos siempre inmersos en ella,

tecnológica,

y de repente estamos como... nos sentimos como...

desamparados o desnudos sin el teléfono, sin Internet,

sin el wifi...

Y uno piensa que... que... voy a estar...

suelto y aburrido...

y, de repente, uno encuentra en estas experiencias,

como Sucot, que es una cabaña, una mesa, un poco de comida,

un canto, un diálogo,

una experiencia que llena tanto

que no se capta sino hasta que uno la prueba.

(Música)

Generalmente, las fotos son más lindas...

O la imagen, incluso, de la televisión

se ve mejor que en la realidad,

con mayor nitidez.

pero tenemos que conocer la realidad,

y la realidad también nos puede dar satisfacciones.

En Sucot uno va descubriendo la realidad.

Uno de los jóvenes que participó una semana entera en Sucot

dice: "Me volví a descubrir a mí mismo",

y de ese momento, cada sabbat, por ejemplo,

que tampoco usamos el teléfono por una prescripción religiosa,

ningún elemento electrónico,

dice: "Espero que llegue el viernes a la noche

para apagar el teléfono, desconectarme

y conectarme conmigo mismo".

Y esa sensación de conectarse con uno mismo

es un poco el "leitmotiv"

y la esencia de la fiesta de Sucot.

Siete días que representan la vida,

el número siete,

volver a conectarte contigo, volver a estar en armonía,

y ahí vas a alcanzar la felicidad.

(VERSÍCULO EN OTRO IDIOMA)

"Solamente feliz.

Armónicamente feliz".

(Música)

  • Sucot, la fiesta de la verdadera alegría

Shalom - Sucot, la fiesta de la verdadera alegría

08 oct 2017

Sucot es la fiesta de la alegría, de la alegría que nace de nuestro interior y que se desborda hacia las personas que nos rodean. De esta alegría nos habla el Rav Sacca. y se refleja en esta fiesta judía en la que celebramos el regreso a la sencillez.

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